Deportes

Argentino bailó su último tango


Los jugadores Víctor Hugo Sánchez y Jaime Crisanti fueron sancionados por la junta directiva del Real Estelí, por la trifulca que protagonizaron en una sesión de entrenamiento. La decisión fue unánime y categórica: el argentino Sánchez fue separado del equipo por indisciplina y reincidencia, de acuerdo con las cláusulas 5 y 6 del contrato; además, se le aplicará una multa equivalente al 25% de su salario. Crisanti continuará en el club, pero recibirá una sanción económica.
“La decisión de separar al argentino Sánchez quizás fue un poco tarde”, dijo el presidente del equipo, Fidel Moreno. “Estoy de acuerdo en que fuimos demasiado tolerantes, le dimos muchas oportunidades para que cambiara de actitud. Nuestra organización es responsable y creemos que para tomar decisiones debemos hacerlo con los pies en la tierra; no lo hicimos antes para no deteriorar la imagen del equipo”.
La separación de Víctor la aprobaron los diez directivos del conjunto, incluyendo a Gonzalo Castillo, quien se encuentra en Colombia y por teléfono ratificó el fallo.
Esa decisión era esperada por el cuerpo técnico del club. “Esto era repetitivo, Víctor era reincidente y no se puede seguir permitiendo ese tipo de situaciones. Quiero tener personas que quieran jugar. No es suficiente tener nombres en la cancha. Ya hablé con los jugadores, y el que no quiera estar en el equipo que se vaya; jugadores sobran en Centroamérica”, dijo el técnico Otoniel Olivas.
Crisanti se disculpa
Jaime Crisanti reconoció su error y pidió disculpas a la junta directiva, técnicos, medios de comunicación y aficionados. Según el jugador, nunca esperó una reacción de ese tipo.
“El problema de Víctor es que no le pasé una pelota. No me gusta tener problemas con nadie.
Él se sobrepasó. Creo que todos merecemos respeto. Él me discrimina por mi color, siempre tuvo problemas conmigo, no es la primera vez”, dijo Crisanti.
¿Por qué entonces los jugadores siempre callaron?
“No sé. Quizás piensan que sólo con él podemos hacer todo. Pero la cosa no es así, somos un equipo y debe permanecer la unión; si no tenemos unión, no podemos hacer nada.
Él tuvo problemas con Jaime, con Erick Vallecillo, con Elmer Mejía. Somos personas que no nos metemos con nadie. Uno de mis hermanos murió y él insultó a mi familia.
Soy humano y duele que un compañero te discrimine. Si los dirigentes me sancionan, bien, sé que me equivoqué, ellos saben qué decisión van a tomar”, dijo Crisanti.
Estelí espera para mañana al ex seleccionado hondureño Oscar Lagos, mediocampista que vendrá a realizar una prueba con el equipo rojiblanco.