Deportes

Equipos por claudicar


Una campanada de alerta han dado los principales equipos del balompié pinolero, al comprobar que sus arcas están vacías y no encuentran de dónde echar mano, debido al poco interés mostrado por la empresa privada, que no los apoya como antes, por la poca confianza en el método direccional del máximo organismo que dirige esta creciente disciplina deportiva.
Real Estelí, Diriangén, Masatepe, América y Scorpion han advertido de la crisis económica por la que atraviesan y para sobrevivir tendrán que bajar los salarios a los jugadores. Eso afectará directamente al fútbol en general, porque se avecinan partidos con jugadores desmotivados, sin dar todo de sí. Sin duda, habrá pobre espectáculo.
El año pasado fue alentadora la incursión de algún sector de la empresa privada al fútbol, cuando decidieron patrocinar a los diez clubes de Primera División y comprar los derechos televisivos de siete equipos. Eso mejoró los ingresos de estos clubes, y el acuerdo entre estas empresas y los equipos fue para tres años. Pero al hacerse público que la temporada futbolística sería televisada surgió el gran problema, debido a que el presidente de Fenifut, Julio Rocha, exigió y peleó la exclusividad de esos derechos para la federación.
El proyecto televisivo confrontó a los clubes con el presidente de Fenifut, quien se puso al frente de la negociación. Al final se acordó que los derechos tendrían un costo de 80 mil dólares, de los que el 50 por ciento serían para los siete equipos y el otro 50 por ciento para la federación, o para no se sabe.
Esa apertura económica dio mejoras a los equipos, que contrataron a jugadores locales y extranjeros de mayor calidad futbolística, y subió el nivel competitivo del Campeonato Nacional.
Actualmente, la temporada lleva once jornadas y no hay posibilidades de que haya transmisión por televisión. La razón es simple, el presidente de Fenifut manifestó a los equipos que para que haya transmisión los derechos costarán 100 mil dólares.
Las esperanzas de los clubes de percibir ingresos económicos por los derechos de televisión son remotas, porque sigue la controversia por definir quién es el dueño de los derechos. Por justicia deberían ser de los clubes, que invierten en la preparación, alimentación, atención y avituallamiento a los jugadores, son los que hacen posible que exista el fútbol de máximo nivel, pero más bien son sangrados con cuantiosas multas, y al final de las cuentas no obtienen ninguna ganancia, pero los federados sí.