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Faltan estadios en Brasil para organizar un Mundial


El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió ayer la candidatura de su país a ser sede de la Copa Mundial de fútbol 2014, pero admitió que, sin los estadios exigidos, no hay condiciones para organizar la competición.
“Para tener la Copa de 2014 aquí vamos a tener que pensar en construir, como mínimo, 12 estadios nuevos. Por los criterios de la FIFA, no tenemos ningún estadio en condiciones de organizar un partido de un Mundial”, dijo el jefe de Estado.
Lula hizo el comentario en unas palabras improvisadas que pronunció ayer en Brasilia durante la ceremonia oficial en la que sancionó la ley que crea una nueva lotería, cuya recaudación servirá para ayudar a los clubes de fútbol con problemas económicos a pagar sus deudas y sanear sus finanzas.
El mandatario añadió que, para poder organizar el Mundial, Brasil necesitará una amplia movilización de todos, desde el Gobierno hasta el sector privado, para construir los estadios con las características exigidas por la FIFA.
El presidente afirmó que Brasil necesita esforzarse para obtener el derecho a organizar el Mundial de 2014, debido a que la cita aumentará la visibilidad del país en todo el mundo.
Por el criterio de rotación de la organización de los Mundiales establecido por la FIFA, tras las Copas de 2002 en Asia, de 2006 en Europa y de 2010 en África, le correspondería a Suramérica ser sede de la de 2014.
Brasil ya ha manifestado su deseo de acoger el torneo y cuenta con el respaldo de casi todos los países suramericanos, con excepción de Colombia, que recientemente también expresó su interés en organizar la Copa.
Sin embargo, los dirigentes de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) insisten en declaraciones públicas que Brasil carece de los estadios adecuados para un Mundial.
En la ceremonia de ayer, el jefe de Estado también defendió la posibilidad de que la selección brasileña dispute un partido amistoso con la del Líbano, como un aporte para la paz en ese país.
Las autoridades de Beirut sugirieron recientemente la posibilidad de organizar un partido amistoso entre Brasil y el Líbano, para recaudar recursos destinados a la reconstrucción del país árabe y alegrar a una población entristecida por la guerra.
“¿Quién sabe si la selección no puede hacer un juego que simbolice la paz? Líbano necesita de la selección brasileña”, afirmó Lula, tras recordar el amistoso que su país disputó hace dos años con Haití, que movilizó grandes multitudes en el país caribeño y también se presentó como el partido de la paz.