Deportes

¿Riquelme se fue antes de que lo echen?


Tierno y sensible, puso a su madre como excusa y se retiró de la selección de Argentina. Muchos lo celebran, algunos lo lamentan.
Juan Román Riquelme, cuyo último paso por la selección fue muy deslucido, dejó la albiceleste aduciendo que las críticas que recibe perjudicaron la salud de su madre, Ana María, quien tuvo que ser internada dos veces desde que finalizó el mundial de Alemania, el 9 de julio.
“Mi decisión es no formar más parte de la selección”, dijo el enlace del Villarreal español en la noche del miércoles al Canal 13 de Buenos Aires, en una decisión que impactó en las tapas de todos los diarios argentinos.
“Mi mamá se está haciendo mucha mala sangre y yo no tengo derecho de hacerla sufrir tanto”, agregó Riquelme, de 28 años, quien venía de un flojo mundial en el que Argentina fue eliminada por Alemania en los cuartos de final.
“¿Y ahora por quién nos peleamos?”, titula el deportivo Olé, dando a entender que Riquelme era motivo de acaloradas divergencias entre los argentinos.
Olé critica la actitud de Riquelme de “haber usado como escudo humano a su madre”, destaca que su gesto “no tiene nada de heroísmo” y que su renuncia habría obedecido a que intuía que sus días con la selección estaban contados. “La realidad indica que no quería jugar más”.
“En Londres se empezó a pasar boca a boca la versión de que no sería citado para el próximo amistoso de la selección”, recuerda Olé. Argentina acaba de perder 3-0 con Brasil en un amistoso en esa ciudad y Riquelme, a quien el flamante técnico Alfio Basile le encomendó la capitanía, volvió a tener una opaca actuación.
No sólo por volver a citarlo tras el mundial, sino por haberle dado la capitanía, Basile dio señales claras de que el juego de Argentina seguiría girando en Riquelme, emblema del anterior timonel José Pekerman.
Al volver de Londres, a Basile no le quedó más remedio que defender a Riquelme, cuando un periodista objetó su juego. “A vos no te gusta Riquelme a mí sí”, dijo Basile.
Pero días después, Basile empezó a tomar distancia de Riquelme. “Ojo, yo no me caso con nadie. Probaré a otros”, respondió el “Coco” al referirse a variantes tácticas que involucraban a Riquelme.
Según Riquelme, antes de hacer pública su decisión de renunciar a la selección se la comentó a Basile, “quien me entendió muy rápido”, lo que al parecer significa que el timonel no habría movido un dedo para que modifique su postura.
Clarín dice que “sería una necedad desconocer las eximias condiciones de Riquelme. Su talento, su pegada, su visión del campo, sus condiciones de conductor nunca fueron materias de discusión. Pero esos naturales atributos quedaron eclipsados más de una vez por sus baches anímicos, por su inequívoca ciclotimia, por sus lagunas menos pensadas, por sus fastidios. Así le pasó en el mundial, que pareció quedarle grande. La selección lo sintió: no tuvo un crack. Y lo pagó caro”.
“Riquelme, en el nombre de la madre”, titula Diario Popular. “Su última página fue una de las más opacas”.
La Nación destaca que Riquelme “apeló a lo privado para justificar una medida de gran trascendencia pública. Lo hizo de manera sorpresiva, en un momento que parecía que iba a combatir las críticas en la cancha, no con un retiro intempestivo, propio de alguien que tiene una personalidad muy especial”.
Desde su debut en 1997 con Argentina, Riquelme jugó 37 partidos y metió ocho goles.
Sus mejores momentos fueron en Boca Juniors, en el que debutó en 1996 y ahora con el Villarreal. En 2002/03 tuvo un flojo desempeño en el Barcelona, donde metió tres goles en 30 partidos.
Típico armador que juega lento, con altibajos, pero hábil y de fina pegada, Riquelme no tiene en Argentina un sucesor con sus características.
El próximo partido de la Argentina sin Riquelme será el 11 de octubre ante España, en Murcia.