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Intimidan a periodistas


Una vez más el derecho de los profesionales de la información de mantener en secreto las fuentes que utilizan para hacer su trabajo no ha servido ante un juez federal, que en San Francisco ha ordenado a dos del periódico local que declaren sobre el caso de Barry Bonds.
Un juez federal ordenó a dos periodistas del “San Francisco Chronicle” que tendrán que dar a conocer ante un gran jurado quién les filtró el testimonio secreto que presentó el toletero Barry Bonds y otros atletas durante una investigación del gobierno sobre el uso de esteroides.
La decisión del juez federal Jeffrey White significa que los periodistas Lance Williams y Mark Fainaru-Wada deberán presentarse ante el gran jurado que se encuentra investigando la filtración de los testimonios, aunque existe la posibilidad de que una corte superior falle en contra de la decisión de White.
Los periodistas han dicho que no van a testificar y que irían a la cárcel antes de revelar a su fuente o sus fuentes.
“Lance y yo vamos a defender nuestras fuentes con firmeza”, dijo Fainaru-Wada después de que el juez dio a conocer su decisión.
Los dos profesionales de la información publicaron una serie de artículos y un libro basado en el testimonio de Bonds, de los Gigantes de San Francisco, Jason Giambi, de los Yanquis de Nueva York, y otros que testificaron ante el gran jurado que investigaba el escándalo de Balco.
La conducta criminal siendo investigada en el caso de Bonds incluye posible perjurio, obstrucción de la justicia a oficiales del Gobierno, acusados en la investigación de Balco y a sus abogados.
Todos los mencionados han tenido acceso a los documentos, pero todos han declarado bajo juramento que no son la fuente de la filtración.
El Gobierno le dijo a White que su investigación no ha dado resultados y que Williams y Fainaru-Wada significan el último recurso para poder encontrar a los responsables.
En su fallo White señaló que sus manos estaban atadas por la decisión de la Corte Suprema en 1972, que sentó el precedente de que nadie, incluyendo periodistas, está sobre la ley y no puede negarse a testificar ante un gran jurado federal.
White agregó que el Congreso no ha adoptado una ley que proteja a periodistas para que no tengan que declarar. La mayoría de los estados tienen protección del Gobierno para los reporteros en investigaciones criminales a nivel estatal.
Hearst Corp., que es la corporación dueña del “San Francisco Chronicle”, argumentó que los periodistas deben de ser absueltos de testificar por una combinación de varios factores que incluye la Primera Enmienda y dijo que apelará el fallo de White.
Los argumentos de “Hearst” también destacan que la información filtrada no tiene nada que ver con la seguridad nacional, y que han resultado cosas positivas de los reportajes hechos por los profesionales de la información.
Como resultado “Hearst” destacó que las Ligas Mayores ante las denuncias hechas por los profesionales ha establecido un reglamento más estricto sobre el uso de esteroides, y lo propio ha hecho la federación estadounidense de atletismo.
Además, las sentencias por la distribución ahora son más severas y que hoy el público está mejor informado sobre los peligros de esteroides.
El gobierno, sin embargo, no aceptó que los reportajes fueran la razón principal de dichos resultados.
Otro gran jurado esta investigando si Bonds le mintió a un gran jurado en su testimonio de 2003.
Williams y Fainaru-Wada son los más recientes reporteros ordenados a testificar ante un gran jurado que investiga filtraciones de información del Gobierno.