Deportes

Se cumplió el sueño


Róger Olivas

SOMOTO, MADRIZ -En un ambiente festivo y con la presencia de más de mil 500 aficionados se inauguró en esta ciudad el estadio de fútbol “Solidaridad Augusto César Mendoza Aráuz”, figura de ese deporte que falleció en el terreno de juego.
Tras la entrada de la “Antorcha del Deporte”, que recorrió las calles de Somoto, el alcalde Marcio Rivas dijo durante el acto inaugural que el aporte solidario de pobladores del País Vasco y de Merced, California, hizo posible el sueño de miles de somoteños que apoyan al equipo de Primera División Real Madriz.
El edil afirmó que esa instalación deportiva forma parte del cumplimiento del Plan de Gobierno Municipal, y agradeció la solidaridad internacional que también cumplió el anhelo del joven Mendoza Aráuz, quien falleció en el terreno que ahora ocupa el moderno estadio, cuando jugaba para un onceno en la liga local.
Por su lado, Ana Urchuegueía Asensio, Alcaldesa del Ayuntamiento de Lazarte Oria, se mostró contenta por la conclusión de la obra, la cual duró nueve años de gestión con la contribución de 130 mil 344 dólares de parte de más de un centenar de habitantes de esa región española, entre los que sobresalen el arquitecto Fernardo Oñioro y el ingeniero de puertos y caminos Ángel Simón, ambos fallecidos.
Dijo que este estadio será para todos los somoteños que practican el fútbol, y los instó a darle mantenimiento y cuidarlo para heredarlo a las futuras generaciones.
El diputado Wálmaro Gutiérrez anunció que los miembros de la Comisión de Asuntos Económicos, Finanzas y Presupuesto de la Asamblea Nacional aprobarán una asignación en el Presupuesto General de la República para ampliar la construcción y embellecimiento de este estadio de fútbol.
Con medidas internacionales
La extensión del terreno de juego del nuevo estadio cuenta con las medidas que requiere la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), de cien metros de largo por 64 metros de ancho.
También tiene vestidores, servicios sanitarios, techado la parte central de las graderías, con capacidad para mil 500 aficionados.
El profesor Ramón Mendoza, padre de Augusto César Mendoza Aráuz, al referirse a su vástago, expresó que “quien en noble causa ofrenda su vida, no muere, vive eternamente en el corazón del pueblo”.
“Hoy hace casi cinco años, mi hijo hizo en el terreno de este estadio, que entonces era un sueño, su último vuelo para atrapar un balón. Alzó vuelo con las alas celestiales con infinita hambre de espacio y sed de vacío, en pos de un ideal”, manifestó el también cronista deportivo.