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La rivalidad continúa


MLB.com

TRADUCCIÓN: Carlos Alfaro

El lanzador de los Medias Blancas de Chicago Jon Garland, no pudo golpear a ningún bateador, cuando deliberadamente el mentor Ozzie Guillén lo ordenó.
Pero también los artilleros de los Rangers tuvieron problemas toda la tarde para golpearle la pelota a Garland.
Garland fue regañado fuertemente por Guillén, al no golpear a Ian Kinsler con dos lanzamientos en el cuarto inning. Pero el derecho de Chicago rápidamente hizo que la amargura de Guillén se tornara en una gran satisfacción, al blanquear 5x0 a Texas en el juego que se celebró en el US Celular Field.
Los Rangers sólo conectaron seis hits ante Garland y el relevista Matt Thornton, y no tuvieron corredor en segunda base hasta en el noveno inning.
El abridor de Texas, Vicente Padilla, quien puso furioso a Guillén por el pelotazo que le propinó a Alex Cintrón en el tercer inning, vio cortarse una racha de cuatro triunfos al hilo, mientras limitaba a los contrarios a sólo tres hits durante siete entradas.
Padilla permitió cuatro carreras, de las cuales sólo una fue limpia. Un error de Kinsler le permitió a los Medias Blancas producir tres carreras sucias en el quinto inning.
"Garland estuvo grandioso", dijo el receptor de Texas Rod Barajas. "Él estuvo tan bien, a como lo estaba haciendo hace una mes atrás”, añadió.
Padilla también hizo lo que Guillén le había advertido que no hiciera, golpear a un bateador. Ozzie aún estaba muy molesto porque Vicente golpeó dos veces en el último encuentro a A.J Pierzynski, eso ocurrió el pasado 14 de junio.
Guillén en esa oportunidad, ante los medios de comunicación, dijo que Padilla la pagaría caro si volvía a golpear a uno de sus jugadores.
"No hay nada personal con Pierzynski o cualquier otro pelotero”, dijo Padilla. "Lo único que me importa es sacar los outs, no sé nada de rivalidad a como lo han mencionado los medios”, añadió.
Padilla comenzó el tercer permitiendo hit a Rob McKowiack y luego llegó el pelotazo a Cintrón, una recta en el muslo derecho.
"Sólo fue una recta adentro”, dijo Barajas. "Ese era nuestro plan con Cintrón, ya habíamos hablado de lanzarle pegado. En el turno anterior le habíamos tirado afuera y nos descargó imparable. En su tercer turno le tiramos adentro y lo ponchamos”.
Más que golpear a Cintrón de manera deliberada, el coach, Wakamatsu dijo: “Lo que estoy seguro es que eso no fue intencional. Tenía corredor en la inicial sin out y poner a otro en circulación le iba a costar otra carrera”.
Kinsler comenzó a batear en el cuarto inning, y luego de dos pitcheos pegados, le reclamó fuertemente a Garland.
"Yo estaba más que claro", dijo Guillén. "Soy un hombre de palabra. Yo dije que si algo pasaba, nos íbamos a desquitar para proteger a nuestros peloteros”.
Todo este asunto comenzó el 14 de junio, luego que Padilla golpeó dos veces a Pierzynski en el juego. Guillén se molestó y ordenó a Sean Tracey que tomara venganza. Tracey no hizo el trabajo que se le encomendó.
Tracey fue mandado a las Ligas Menores luego del encuentro, pero esa suerte no la correrá Garland tras fallar en sus intentos de golpear a Kinsler.
La gran presentación de Garland hizo que Guillén se olvidara de cualquier intento de enviarlo a las Ligas Menores, justo como pasó con Tracey.