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Habrá careo privado


Madrid / El País
Zidane y Materazzi tienen una cita el próximo 20 de julio. La FIFA ha decidido que es una buena idea que los dos jugadores den, cara a cara y ‘en privado, sin periodistas’, sus respectivas versiones del incidente que les enfrentó en Berlín en la final del Mundial. Zidane le dio un cabezazo a Materazzi. Argumenta que primero el italiano le insultó mucho y muy gravemente. La FIFA, a raíz de las revelaciones del medio francés, también expedientó el jueves a Materazzi, que niega las acusaciones de Zidane.
En vista de que los especialistas en leer los labios llevan contradiciéndose toda la semana y de que los jugadores se hacen los misteriosos limitándose a dar pistas o apelan a la muy clásica omertá (ley del silencio) de vestuario, el máximo organismo del fútbol tiene interés en obligarlos a que elaboren juntos una versión de consenso.
Por separado, ambos ya han apuntado algunas ideas. El francés ha explicado que le dio al italiano un cabezazo en el pecho porque éste insultó gravemente a su madre y a su hermana. No una vez, sino tantas que le fue imposible no responder, aunque, según él, intentó contenerse. Zidane ha explicado que considera ese tipo de ofensas ‘imperdonables’ y que no se arrepiente de su reacción porque si no ‘es como darle la razón’.
El jugador fue expulsado tras el suceso gracias a la perspicacia del árbitro español Luis Medina Cantalejo, acusado por los franceses de haberlo visto a través de un monitor de televisión, cosa que está prohibida. De hecho, un abogado ya ha denunciado esta supuesta irregularidad que el colegiado negó rotundamente: ‘Lo vi con estos ojitos’, dijo señalándose los ojos. Fue el último encuentro del ex madridista, de 34 años. Ha dejado el fútbol, aunque, claro está, su decisión era previa a los sucesos.
Materazzi ha concedido que le dijo algún adjetivo desagradable, pero nada que hiciera referencia a su familia. Ni mucho menos a su origen: ‘Yo no sé qué es un musulmán ni un terrorista’. Algunas organizaciones muy sensibilizadas con los problemas derivados del racismo han pedido medidas urgentes contra Materazzi. Sin embargo, el propio Zidane, de origen argelino, ha negado que el contenido de las palabras que le impulsaron a la agresión tuviese que ver con eso.
La FIFA ha tomado más determinaciones. Por ejemplo, estudia anular la concesión a Zidane del premio al mejor jugador del torneo, según anunció su presidente Joseph Blatter. Además, le ha abierto un expediente displicinario a Materazzi por las acusaciones de Zidane el miércoles en una entrevista en Canal+ Francia. Todo eso lo hizo público la FIFA en un comunicado en el que además detallaba el procedimiento del careo previsto entre los dos jugadores. Hasta el próximo martes, Zidane tiene plazo para quejarse de las cosas que le dijo Materazzi. Esa exposición del suceso será comunicada al italiano, que a su vez tendrá dos días más para replicar. Después, ambos se verán cara a cara en la sede del organismo, en Zurich. Y confrontarán directamente sus respectivas versiones.