Deportes

Conflicto a la vista


Mariano López

En las tres últimas temporadas el inicio del Campeonato Nacional de Fútbol de Primera División ha estado cargado de controversias entre la Fenifut y los clubes de Primera División, por factores extra futbolísticos generados por el organismo rector.
La temporada anterior el tema confrontativo fue los derechos de televisión, que al final de cuentas, la Federación le quitó la mitad de esos ingresos a los clubes, que realmente son los que hacen y mantienen el deporte.
Esta vez, como preámbulo a la campaña 2006-2007, la federación ya tiró el primer jab a los clubes participantes en Primera. Si quieren competir en el máximo nivel del balompié pinolero, los diez equipos deberán depositar en la cuenta de la Federación la cantidad de 25 mil córdobas en garantía.
El argumento de los federados es que los cinco mil córdobas que existen de garantía de los equipos, aparte de los cinco mil de inscripción, no cubren todos los gastos que exige el incumplimiento a un encuentro. En esos casos, la Fenifut multa al infractor con cinco mil córdobas y obliga a pagar todos las gastos en que incurre el equipo afectado por la inasistencia.
Ante esta absurda exigencia, los directivos han expresado que no están dispuestos a aceptar, en cambio, expondrán que a lo que más que podrían acceder es a ocho mil córdobas, que incluye los cinco mil de inscripción. Esta propuesta la darán a conocer mañana miércoles en la reunión para la que han sido citados con el objetivo de ir preparando la campaña de Primera, que está prevista a inaugurarse para el domingo 23 de julio.
La protesta era de esperarse, porque no es lo mismo iniciar pagando 10 mil córdobas (5 mil de inscripción y 5 mil de garantía), que 30 mil. Además, nadie hasta la fecha ha recuperado esa garantía, ni los que cumplen cabalmente las programaciones. Es una plata no reembolsable, es dinero que le queda a Fenifut y nadie sabe de su paradero.
El béisbol usó el mecanismo de garantías bancarias, pero éstas tenían un tiempo de vigencia, que no excedía de un mes después de finalizado el evento. O sea, que los directivos recuperaban su dinero.
Por otro lado, todo el cuerpo arbitral que actúa en la Liga de Primera, también está exigiendo mejoras salariales de un cien por ciento. En la última campaña, a los árbitros se le pagaba cien dólares, más viáticos de pasaje y alimentación, que dependen de la ciudad donde se realizará el encuentro.
Algunos directivos abordados sobre este tema expresaron que no están dispuestos a pagar más de lo establecido, ya que su trabajo no siempre es el esperado, se ha detectado parcialidad, que lesiona al juego mismo.
Uno sigue preguntándose ¿por qué un organismo sin fines de lucro que dirige un deporte que supuestamente es aficionado, establece tarifas, además de administración, que son propias de un organismo profesional? Es tiempo de que los directivos exijan respeto, que como impulsores de este pobre deporte se merecen.
Ahí está la necesidad de la Liga Nicaragüense de Fútbol, LNF, que vele por los intereses de los equipos.