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Mairena, Más Valioso


Carlos Alfaro

Al caer el out 27 se desató la celebración norteña en una pequeña parte del estadio. Y junto a esos ligeros aplausos que se escuchaban, todas las miradas estaban dirigidas a Oswaldo Mairena, como diciendo: “Gracias por habernos hecho campeones”.
El estadio de Granada, lleno a reventar por haber tenido entrada gratis en el sexto y último juego de la Final de Béisbol, nuevamente observó a Oswaldo brillando desde la “colina de los sustos”.
Los matagalpinos se deleitaron, los granadinos sufrieron, mientras todos observaban al siniestro dejando sin opciones al equipo de casa en los últimos tres episodios del desafío.
Oswaldo Mairena, el último “pez gordo” que capturó Matagalpa en la ronda regular, fue el Jugador Más Valioso de la gran Final, por su desempeño de 3 triunfos y un rescate ante los aguerridos Tiburones de Granada.
Mairena fue “el villano que se convirtió en héroe”.
Desde su desastrosa presentación en el segundo juego de la Final, mostró carácter en los siguientes encuentros, y fue capaz de reivindicarse y adjudicarse el premio que todo jugador sueña tener en una final.
“Para mí es un orgullo, porque cumplí bien mi trabajo”, dijo el zurdo. “Vine a Matagalpa casi concluyendo la primera vuelta, y me sentí bien ayudando al equipo que me dio la oportunidad”, añadió el zurdo.
De haber perdido la Final, nadie hubiese hablado en bien de Mairena. Una opinión generalizada era que si Granada era campeón sería por la forma en que se echó al cesto de la basura aquella ventaja de 3x0 en el segundo juego de la Final.
¿Estando en el montículo y restando un out para que concluyera todo, qué pasaba por tu mente?
“Las ansias que tenía para terminar el encuentro era lo que me impulsaba a verme muy agresivo ante los artilleros contrarios. Yo sabía que ellos venían con todo en ese inning 10, pero gracias a Dios los dominé”.
¿El segundo juego en que perdiste una ventaja de 3 carreras en el noveno, debido a qué fue?
Fue en un momento en que me desconcentré por completo y me divorcié de la estrategia que tenía para trabajarlos. Ellos son buenos bateadores, y me aprovecharon y me lastimaron. Pero ya vieron cómo me reivindiqué y logré ser al final el JMV”.
¿Te sorprendió Granada por su juego en la Final?
“En verdad yo sabía que ellos eran muy complicados, y lo mejor de ese equipo era su pitcheo. Pero en verdad ellos jugaron muy bien, y si nos descuidábamos nos ganaban”.
Oswaldo --cuya presentación en el sexto juego fue de tres entradas y dos tercios, un hit y una base por bolas cedida a los contrarios-- manifestó que estaba muy agradecido con Omar Cisneros, quien siempre se interesó en tenerlo en el club.