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Ruth llegó a 714 jonrones Bateando tres en un juego


Xavier Araquistain

Las principales noticias de los últimos días en las Mayores han sido los jonrones 714 y 715 de Barry Bonds, para empatar y superar la marca del icono beisbolero George Herman “Babe” Ruth, quien desde su traslado de los Medias Rojas de Boston a los Yanquis de Nueva York se convirtió en el gran jonronero, al establecer la marca que perduró 39 años, hasta que Hank Aaron la empató y superó, en 1974.
No se trata de dar un voto por alguno de ellos, pero sí es bueno conocer que Babe Ruth necesitó 8,385 de sus 8,399 turnos para llegar a 714 cuadrangulares, y que llegó a esa cifra bateando tres jonrones en un mismo juego contra los Piratas de Pittsburg, el 26 de mayo de 1935, y ocho días después se retiró, el 2 de junio.
El 26 de febrero de 1935 se acabó la gran luna de miel de Ruth con sus idolatrados Yanquis (1920-1934, y con Medias Rojas 1914-1919), pues en esa fecha recibió su libertad (release) y firmó con los coleros Bravos de Boston, con récord de 38 victorias y 115 derrotas ese año, entre 10 equipos, ( luego se trasladaron a Milwaukee y posteriormente a Atlanta) y se despidió bateando seis jonrones en 72 turnos, conseguidos en 28 partidos, disparando apenas 13 hits y acumulando un pobrísimo .181 en bateo.
Barry Bonds, por su parte, bateó ante Brad Halsey su jonrón 714, el pasado 20 de mayo, en su turno 9,232 del total de 9,252, cifra que sumaba hasta el domingo último, habiendo necesitado 833 turnos más, conseguidos en 2,736 partidos jugados, mientras que Ruth necesitó de 2,498 encuentros para hacer su marca, recordando que éste en sus inicios jugó como lanzador y daba sus jonrones, y una vez trasladado a los Yanquis se quedó como jardinero, habiendo registrado 5-0 en ganados y perdidos en cuatro aperturas, y un relevo con Nueva York (1-0 en 1920, 2-0 en 1921, 1-0 en 1930 y 1-0 en 1933).
Ruth fue todo un ídolo en donde jugó. Con los Medias Rojas fue un consistente lanzador ganador, con 94 triunfos y 46 derrotas, efectividad de 2.28 en 163 partidos, con 148 aperturas, 107 juegos completos y cuatro juegos salvados, estadística no promocionada en aquella época y adjudicada, desde que fue aprobada y aplicada a las actuaciones de Ruth.
Ruth, en 1914, tuvo récord de 2-1, con 3.91 de efectividad, en tres aperturas, pero comenzó a graduarse como lanzador en 1915, con 18-8, 2.44 en 28 aperturas. En 1916 ganó, por primera vez, 20 juegos, finalizando con 23-12, efectividad excelente de 1.75 en 41 aperturas y tres relevos. En 1917, repitió la veintena, con 24, y 13 2 carreras (2.019 por cada nueve episodios lanzados, en 38 inicios. En 1918, bajó a 13-7, con 2.22 en 19 aperturas y cerró con Boston, en 1919, con 9-5, 2.97 en 15 inicios.
Lanzar y batear con tanta calidad hicieron de Babe Ruth el ídolo que aún sigue siendo. Bonds es un súper-pelotero, aún por encima de ser cuestionado por lo de los esteroides anabolizantes que a nadie le mejoran ni la visión, ni el tacto. En 1984 tuve la oportunidad de conocer a Bonds en el XXXII mundial de La Habana, Cuba, y con más fildeo y corring que bateo, Bonds mostró sus grandes cualidades, pero ni él mismo imaginó los logros que ha conseguido.