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Le llegó el último round


Floyd Patterson, quien vengó una penosa derrota ante Ingemar Johansson al vencerle un año después, para convertirse en el primer boxeador en recobrar el cetro de los pesados, falleció ayer, a los 71 años.
Patterson, quien padecía de Alzheimer desde hace unos ocho años, murió en su casa, dijo su sobrino Sherman Patterson, quien aseguró que su tío también tenía cáncer en la próstata.
La carrera de Patterson fue marcada por logros históricos y momentos humillantes.
Después de una niñez problemática en Nueva York ganó la medalla de oro en el peso mediano en las olimpiadas de 1952.
En 1956, a los 21 años, se convirtió en el campeón de los pesos pesados más joven, al noquear en cinco asaltos a Archie Moore. Pero tres años después fue derrumbado siete veces en el tercer round por Johansson y cedió el título ante el sueco.
Patterson vengó la derrota en 1960, cuando noqueó a Johansson con un potente gancho de izquierda para recuperar la corona.
“Dijeron que yo era el peleador que más derrumbaban, pero también era el que más me levantaba”, comentó Patterson.
Pese a su logro, Patterson se sintió tan humillado cuando perdió el cetro al sucumbir noqueado en el primer asalto ante Sonny Liston en 1962 que salió del estadio Comiskey Park de Chicago con lentes oscuros y barba de mentira. Patterson fue noqueado otra vez por Liston, en un round, en 1963.
Tuvo otro par de fallidas ocasiones para coronarse por tercera vez. Muhamad Alí no sólo lo vapuleó, sino que se burló de él al noquearlo en el duodécimo asalto en 1965. También perdió en una polémica decisión ante al entonces campeón de la AMB Jimmy Ellis, en 1968.
El púgil se retiró con foja de 55-8, un empate y 40 triunfos antes del límite. Fue noqueado cinco veces y besó la lona al menos en 15 oportunidades. Fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo en 1991.
Tras colgar los guantes en 1972, Patterson se mantuvo vinculado al deporte y fue el presidente de la comisión atlética de Nueva York en dos ocasiones, New York State Athletic Commission.
Patterson, uno de 11 hermanos, fue enviado a un reformatorio. Se dedicó al boxeo, tras salir del mismo y ganó el título de los Guantes de Oro de Nueva York y luego el oro olímpico en los Juegos de Helsinki.
“De no haber sido por el boxeo, estaría tras las rejas o muerto”, declaró en una entrevista en 1998.
Saltó al profesionalismo en 1952 y tuvo como mentor a Cus D’Amato, quien en los 80 fue el preparador de otro campeón pesado, Mike Tyson. Patterson peleó en los semipesados antes de subir a la categoría máximo en 1956.
Patterson se retiró al ser noqueado en siete asaltos por Alí, en una pelea de 1972 en la que no estuvo de por medio ningún título.