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Zaragoza echó al Barça de la Copa


Un gol de Oscar, en el minuto 66, apartó al Barcelona de la Copa del Rey (2-1), en un partido que el equipo del holandés Frank Rijkaard jugó con diez hombres desde el minuto 38 por expulsión con roja directa del brasileño Ronaldinho y en el que Henrik Larsson puso algo de emoción con un tanto en el tiempo añadido (m.92).
El día que Pelé observaba las evoluciones de su compatriota desde el palco del Camp Nou, Ronaldinho fue expulsado por segunda vez desde que llegó a España. Esa expulsión fue determinante en la suerte de un partido que el Barcelona dominó gracias a un gol del argentino Messi, pero el tanto de Oscar, de bella factura, le dio la clasificación a su equipo.
Rijkaard apostó por la movilidad de la tripleta Giuly, Ronaldinho y Messi, con la idea de buscar espacios a base de rápidos desbordes por las bandas, dejando a Larsson en la banca.
Barcelona antes del minuto 20 ya tuvo dos magníficas oportunidades para marcar. Messi, tras un buen pase de Ronaldinho, tiró junto al poste izquierdo en el minuto 9 y uno después, Deco, lanzó una falta con intención y César envió el balón a córner. Otras del equipo catalán fue al minuto 20, con un remate de Rafael Márquez en centro de Ronaldinho, pero Gabi Milito salvó bajo palos, Giuly recogió el rechace y el balón dio en el travesaño.
La expulsión de Ronaldinho en el minuto 38, después de una jugada con Cani marcó la parte final del primer tiempo. El Barcelona, enrabietado, multiplicó sus esfuerzos y apareció por fin Deco, quien había pasado inadvertido durante buena parte del juego, con una habilitación para Guily, quien centró, y Messi remató de cabeza en el segundo palo, al minuto 42.
A pesar de jugar con uno menos, el Barcelona tenía la misma posesión (bordeando el 70 por ciento) que cuando jugaba con once, en una gran acción de Oscar, en el minuto 66, el Zaragoza igualó el partido y dio el paso definitivo hacia las semifinales.
Larsson entró por Giuly (m.67), pero a los azulgrana ya les faltaba el aire. El sueco anotó el 2-1 al 92, un tanto que apenas dio emoción a un encuentro que finalizó medio minuto antes de lo que el árbitro había previsto.