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“Juez estaba parcializado”

*“Ustedes fueron testigos de eso, de cómo el réferi (Larry Ritter) me afectó con sus decisiones, y aunque muchos no lo crean, eso te saca de concentración”: Adonis Rivas

Xavier Araquistain

Enviado Especial
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Cancún

Era imposible que Adonis Rivas le arrebatara la corona al púgil mexicano Jorge “El Travieso” Arce en esta segunda oportunidad titular del peleador leonés en menos de dos meses.
La gran adversidad para Adonis la noche del sábado no sólo estaba limitada o reducida a la calidad y peligrosidad de “El Travieso”, además era batallar contra un público hostil, contra el carisma del rival, la inclinación de los jueces y, por supuesto, la parcialidad con que se presento al ring el réferi Larry Ritter.
En el segundo round, Adonis fue golpeado abajo por el “Travieso”. Todos vieron el golpe ilegal y el juez, quien también lo observó, se limitó a sólo darle unos cuantos segundos de descanso mientras se recuperaba.
En el tercer asalto, cuando apareció un choque de cabezas no intencional, donde “El Travieso” sacó la peor parte al terminar con una herida en la cabeza, el juez no dudó en restarle un punto al nica, confirmando lo parcializado que estaba.
“Ustedes fueron testigos de eso. Como él (Larry Ritter) me afectó con sus decisiones, y aunque muchos no lo crean, eso te saca de concentración”, dijo Rivas, luego de la pelea.
Y el juez no sólo tuvo que ver con Adonis cuando apareció la herida. En todo momento estuvo diciéndole que subiera sus manos, sobre todo cuando ensayaba golpes a los bajos de Arce. Cuando el pinolero era quien atacaba, el réferi siempre intervenía para pausar su ofensiva.
“Fue una noche muy difícil, no sólo por el gran rival que tenía enfrente, como lo es Arce, sino por el señor réferi, quien me estuvo amonestando durante todo el combate”, añadió.
Rivas manifestó que no pudo llegar en tan óptimas condiciones como en la primera pelea que sostuvo contra Arce, en diciembre del año pasado, debido a un virus estomacal que sufrió una semana antes del combate. Además que también padeció de temperaturas altas.
“Si no me hubiera enfermado, el resultado sería distinto. Al menos hubiese terminado la pelea de pie, eso pienso. Pero ya fue el destino que quiso que fuera así, y ni modo, seguiré luchando para volver a tener otra oportunidad”, dijo.
Sobre la lesión en la mano de Adonis, al menos momentos después de sonar la campana, eso no existía.
Rivas y su entrenador Henry Martínez abandonaron ayer el Hotel muy temprano, y tenían previsto retornar a Nicaragua en horas de la tarde. El próximo boxeador que disputará una corona del mundo será Roberto “El Chucky” Bonilla, el próximo sábado, cuando se mida al monarca Celestino Caballero, de Panamá.
Bonilla, al igual que Adonis, saltan como no favoritos para la pelea y también tendrá grandes adversidades, porque peleará en el país canalero, casa de Caballero.