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Sepultados en León los asesinados en Guatemala

* Surgen otras versiones sobre la forma cómo los mataron

LEÓN -Los dos cadáveres de los nicaragüenses que perdieron la vida en
Guatemala, fueron enterrados a las once y media de la noche del viernes,
debido al estado de descomposición en que se encontraban.
Llegaron a León en una camioneta de una funeraria guatemalteca e
inmediatamente la familia y vecinos que estaban en espera en el barrio El
Calvarito se dirigieron al cementerio anexo de Guadalupe a sepultarlos.
"Tres amigos trajeron ambos cuerpos, abrimos la caja e identifiqué a mi
hija, pero el hedor impidió que esperáramos hasta el día siguiente, ya que no
los compusieron", refirió María Urania Olivas, madre de Leda María
Delgadillo Olivas, quien murió en ese país centroamericano.
Continúa misterio de muerte
Pese que la versión ofrecida por la progenitora es que, tanto Leda María
como su amigo Carlos Alberto Pérez González, perecieron accidentalmente
durante un enfrentamiento armado entre dos maras en las cercanías de Izabal,
existen versiones de amigos del joven que generan incertidumbre alrededor
del caso.
"Recibimos una llamada de un supuesto amigo de Carlos de Guatemala que
decía que lo había matado la Policía, pero no aclaró bien, también nos
dijeron que lo ahorcaron durante un pleito", externó un vecino del muchacho
habitante del barrio El Laborío y con el cual se comunicaba frecuentemente
vía telefónica.
El traslado de los cadáveres fue rápido y pese a lo complicado de los
trámites migratorios lograron pasar las fronteras, aun cuando los cuerpos no
estaban preparados ni las cajas selladas.
Al respecto, la señora María Olivas dijo que fue la "ayuda de Dios" y de los
patrones de la joven lo que permitió que pudieran llegar a Nicaragua
rápidamente.
En cuanto a los detalles sobre la muerte de su hija y acompañante, aseguró
que no preguntó nada a los compañeros que la trajeron, tampoco indagó dónde
fueron los disparos y cómo hicieron para garantizar la repatriación.
"Lo único que me interesó es que pude enterrarla", señaló la madre.
Carlos Alberto viajaba constantemente
Carlos Alberto Pérez tenía 22 años y, de acuerdo a vecinos, desde hace siete
meses viajaba con frecuencia a varios países, incluyendo Guatemala.
"Decía que trabajaba con una guatemalteca que montaba eventos. Se iba cada
quince días, a veces dilataba seis meses y venía con dinero", refirió uno de
sus compañeros de barrio.
Señaló que en diciembre vino a Nicaragua con hematomas en la pierna derecha,
explicando que unos policías lo golpearon durante una riña en una discoteca
en Guatemala.
No tenía familiares en León, ya que la señora que lo crió murió hace dos
años. Desde entonces, empezó a trabajar haciendo cócteles en restaurantes.
En su última visita a León, en diciembre, anduvo despidiéndose del vecindario
antes de regresar a Guatemala, junto a Leda, "como si nunca volvería",
señaló uno de sus amigos.
Ambos cuerpos fueron enterrados uno junto al otro en el suelo que los vio
nacer. Los últimos minutos de sus existencias continúan siendo un misterio.