Deportes

Clemente en nuestros corazones


Martín Ruiz

Posiblemente los más emocionados éramos nosotros ayer, cuando Roberto Clemente Jr. cumplió la misión humanitaria que se trazó su padre hace 33 años.
El hijo del astro boricua trajo una ayuda de 7.500 kilos para los niños pobres y mensajes a la juventud de Nicaragua sobre los valores que su padre defendía.
La promesa que Roberto padre se hizo en 1972, no pudo ser cumplida el último día de 2004 porque se dio el tsunami en Asia y ahí necesitaban más esa ayuda. Sin embargo, estaba pendiente el re-encuentro con Nicaragua, que fue el motivo por el que cambió una noche de fiesta por lo que fue la inmortalidad.
La ayuda fue recibida por una comitiva gubernamental encabezada por el secretario privado de la Presidencia, Ariel Montoya, en representación del presidente Enrique Bolaños. También estuvieron la ministra de la Familia, Ivania Toruño; el presidente del Instituto Nicaragüense de Juventud y Deportes (INJD), Roberto Urroz; Mauricio Solórzano, de la directiva del equipo de béisbol San Fernando; lo mismo que Omar Cisneros, mánager del equipo San Fernando.
Roberto Clemente Jr. estuvo acompañado por Eliézer Rodríguez y la esposa de éste, Fiordalisa Rodríguez, directores del proyecto "Proyect Club Clemente", que realiza labores humanitarias a favor de personas víctimas de desastres naturales en diversos países del mundo.
Fue un encuentro fraternal. Muchos de los presentes conocieron y vieron jugar a Roberto Clemente, especialmente cuando vino a jugar en 1965 con el equipo de San Juan en la serie Interamericana de béisbol profesional, y posteriormente, en el Mundial de 1972, lo hizo como manager del equipo de Puerto Rico. Todos le comentaban las anécdotas de esos bellos tiempos y la identificación que tuvo el pueblo de Nicaragua para con el entonces big leaguer, quien se enamoró de nuestro país.
El directivo del San Fernando, Mauricio Solórzano, y Omar Cisneros, le entregaron una placa de reconocimiento a Clemente Jr., y también una camisa con el número 21 que utilizaba su padre y que, en nuestro país, tiene un gran significado. En su conmemoración, las Selecciones Nacionales de béisbol de Nicaragua utilizaban el número 21 en una manga; el estadio de Masaya tomó el nombre de Roberto Clemente, y se gestionará para que ese número sea retirado y respetado, incluso en la Liga Profesional de Béisbol.
Los directores del "Proyec Club Clemente" explicaron que la razón por la cual fundaron este organismo sin fines de lucro fue para educar a las personas sobre quién era Roberto Clemente en lo humanitario y no sólo como jugador de béisbol.
También para ayudar a la familia Clemente a mantener su leyenda, su nombre vivo, y educar a la juventud sobre cuáles son los valores que se identificarían si estuviera vivo.
"Esos valores son la fe, lealtad, amistad, amor comunitario y compromiso", dijo Fiordalisa Rodríguez.
Antes de regresar a Nueva York el próximo 3 de enero, Roberto Clemente Jr., se reunirá con centenares de jóvenes nicaragüenses para explicarles cuáles son los valores que defendió su padre y que le gustaría sigan siendo defendidos.
El secretario privado de la Presidencia, Ariel Montoya, entregó a Clemente Jr., una carta del presidente Enrique Bolaños en la que se destaca a Clemente como una figura mítica del béisbol caribeño.
"Esta figura estará ligada imborrablemente al corazón del pueblo nicaragüense por su popularidad, su calidad humana y su inmortal espíritu de solidaridad", expresa Bolaños.
Roberto Clemente Walker siempre ha estado con nosotros. Cada año recordamos su gesta y lo agradecemos, igual como hoy, en que fue cumplida su misión.