Deportes

Deportistas en grupo de mayor riesgo de Sida


La Habana / PL.- Los deportistas están en uno de los grupos de mayor riesgo de contraer el síndrome de inmunodeficiencia adquirida por condiciones que los colocan en una situación vulnerable.
Su movilidad internacional, su fama y un elemento que resulta hasta contradictorio: la reducción del aparato inmunológico cuando están en una etapa óptima de entrenamiento los convierten en víctimas probables de este flagelo mundial.
El calendario del deporte en el orbe obliga a los protagonistas de la sana actividad competitiva muscular a transformarse en una suerte de nómadas.
Ese tránsito de aquí para allá, sumado al reconocimiento prodigado por aficionados o aficionadas, facilita las relaciones amorosas de ocasión.
Tal es el caso ocurrido al ex baloncestista estadounidense Earvin “Magic” Johnson, quien contrajo el virus de inmunodeficiencia humana a inicios de los años 90, y si bien es cierto que no ha desarrollado la enfermedad, vive a expensas de un montón de medicamentos.
Johnson se ha convertido en una esperanza para los enfermos de Sida porque, pese a ser un portador del mortal VIH, volvió a los tabloncillos durante un tiempo e incluso participó en los Juegos Olímpicos de Barcelona-92.
No hay noticia alguna de que otra persona portadora de la enfermedad haya vivido tanto tiempo como el gigante de 2,05 metros, que lo hicieron el base más alto de la historia, ni tampoco de otros que le exigieran un esfuerzo adicional al organismo.
A base de un cóctel de inhibidores de proteasa, Johnson mantiene una vida regular, dedicado a sus negocios y a difundir la práctica de una vida sana, responsable, que no incluya los episodios que a él le costaron malograr su vida en el deporte de los aros y los tableros.
Según estudios recientes, ese tipo de medicamento detiene la extensión del virus y puede llevarlo hasta niveles mínimos, aunque nunca eliminarlo por completo.
Sin embargo, todavía están por ver los efectos colaterales por la utilización continuada de esos fármacos, que en un inicio los especialistas en sus investigaciones adelantaron que provoca diabetes, entre otras consecuencias.
Empero ahí está Johnson, a quien en algún momento muchos lo calificaron de irresponsable, aunque ahora lo estiman un ejemplo de alguien que trascendió la frase olímpica de más rápido, más alto, más fuerte... y le agregó más valiente.