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El duelo no defraudó


Miami, EU / EFE.- Los famosos que llegaron a pagar más de 1.500 dólares por ver el tercer duelo entre el pívot Shaquille O'Neal y el escolta Kobe Bryant no se sintieron defraudados por que ambos lucharon hasta el final para decidir un partido que con un minuto para concluir estaba empatado a 91-91.
Aunque el veterano base Gary Payton, un ex compañero de Bryant en Los Ángeles Lakers, iba a ser la clave del triunfo de los Heat de Miami por 97-92 frente al equipo californiano, toda la atención estuvo en el duelo de las dos grandes estrellas, que juntos lograron tres títulos de liga.
El traspaso de O'Neal hace dos temporadas a los Heat para dejar a Bryant como el líder indiscutible de los Lakers, dio paso a una rivalidad personal y deportiva que es sin discusión la mayor atracción que hay actualmente en la NBA.
De ahí que el tercer duelo fuese el regalo de Navidad que los directivos de la NBA quisieron ofrecer a todo el país con el partido que fue trasmitido por la cadena nacional ABC.
Después de ver cómo ambos jugadores ni se miraron en el centro del campo, ni se dieron las manos, O'Neal dejó muy claro que el enfrentamiento físico con Bryant iba a ser duro y sin contemplaciones.
Se vio de inmediato cuando O'Neal en el primer contacto entre ambos al haberse cumplido sólo 23 segundos le hizo una personal al tirarlo al suelo, mientras protegía a su compañero Dwyane Wade, ante el delirio de los seguidores de los Heat que llenaban el American Airlines Arena.
A partir de ese momento cada uno de ellos se dedicó a demostrar en el campo su derecho a reivindicar la condición de estrellas y líderes en sus respectivos equipos.
Bryant, de 27 años, no dejó ninguna duda, que no sólo es el líder de los Lakers, sino que impone su juego y decisiones sobre las del propio entrenador Phil Jackson, que sólo cuando su jugador estrella está inspirado en el juego y ataque el equipo responde.
Los Lakers, que llegaron a estar 14 puntos abajo en el marcador, al final tuvieron todas las posibilidades de ganar el partido porque Bryant volvió a ser una máquina de hacer puntos al conseguir 37, incluidos 16 en el primer cuarto.
Bryant anotó 12 de 30 tiros de campo, pero falló los ocho triples que intento, y consiguió 13 de 19 desde la línea de personal, con ocho rebotes, seis asistencias y dos tapones.
"Tuvimos opciones de conseguir el triunfo, pero al final ellos fueron mejores en la ejecución de los tiros a canasta, con Gary que estuvo brillante e hizo un gran partido", comentó Bryant. "Perdimos, pero luchamos y nunca nos dimos por vencidos".
Sin embargo, Bryant reconoció que desde el comienzo jugaron algo agarrotados y después la figura de Payton iba a ser un factor importante a favor de los Heat.
O'Neal estuvo más efectivo que su ex compañero en los tiros de campo, pero hizo 12 menos para anotar 8 de 18 y 2 de 5 desde la línea de personal.
Los dos puntos conseguidos desde la línea de personal lo dejaron con 4.960 desde que llegó al profesionalismo para empatar con el legendario Magic Johnson en el puesto número 25 de la lista de todos los tiempos.
Sin embargo, donde O'Neal impuso su dominio fue en el juego bajo los aros al conseguir 17 rebotes, con tres asistencias y un tapón.
"Hemos logrado un gran triunfo como equipo y demostramos que sabemos superarnos ante cualquier rival y jugador", destacó O'Neal. "Encontramos el camino de la victoria en el momento oportuno."
Al preguntarle sobre lo que pensaba del duelo con Bryant, O'Neal se limitó a dedicar una "Feliz Navidad a todos".
Lo que nunca se sabrá es si en esa dedicatoria también quería incluir a Bryant, a quien cuando tuvo enfrente para nada le quiso trasmitir ese espíritu navideño.
O'Neal dijo que había sido un partido más que necesitaban ganar y que el asunto con Bryant se volvería a repetir cuando se enfrentasen de nuevo el próximo mes de enero.
Mientras, los famosos como el multimillonario Donald Trump y su esposa Melania, y el pelotero dominicano Alex Rodríguez, entre otros se fueron felices del American Airlines Arena, lo mismo que los seguidores de los Heat que vieron cómo la Navidad les iba a dejar el último regalo de la jornada con el triunfo de su equipo.