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Permitan a Cuba en la CCB


MLB.com

Para Navidad, yo quiero que Cuba sea permitida en el Clásico de Béisbol.
Es una buena solicitud de regalo, ¿no? Considero que se trata de desinterés material. No estoy pidiendo sweaters, calcetines, o equipos de juegos. Si le preguntan a mi familia, le dirán que en verdad hice una carta a Santa solicitando la inclusión de Cuba en el gran torneo de béisbol venidero.
La inauguración de la Copa Clásica de Béisbol promete ser la más impresionante actividad beisbolística con los 16 equipos más poderosos del mundo.
Y mientras algunos de nosotros nos guste o no, debemos de reconocer que Cuba es una de esas potencias mundiales en el juego. Éste torneo sin Cuba es como comenzar la campaña, sin tener en la Liga Americana a los Yanquis de Nueva York, o bien a los Marineros en la división Oeste.
Pero el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos determinó que Cuba no podía estar participando en este evento debido a la sanción económica que presenta el gobierno de Fidel Castro. ¿Un poco ridículo verdad? Cuba ya no genera la crisis de un ataque de misiles, tampoco es parte de la gran amenaza Roja. Cuba está a sólo 90 millas de la Unión Americana.
Ya no queremos oír de lo terrible que es el gobierno de Cuba, porque nuestros propios mandatarios nos han demostrado cómo hacer las paces con otras naciones, peores que lo que ha sido Cuba, por ejemplo, China, quienes en el pasado eran nuestro archi-enemigos, y ahora son parte de la economía del continente americano.
Comparado con los chinos, Fidel parece un moderado republicano.
Pero ahí vamos una vez más. Nuestra política nos hace creer que Fidel y compañía son nuestros peores enemigos en América. La “Invasión del Muelle de los Cerdos” no dio grandes resultados a Estados Unidos, y 44 años después, ¿todavía están pensando en eso?
Pero una de las cosas sobre Castro es que a él le gusta el juego de pelota. Quizá su manera de manejar a los jugadores no sea la correcta, porque utilice espías para que no hagan cosas que él cree incorrectas, pero en verdad, a Fidel le gusta el béisbol.
Y para este torneo de béisbol, esa es la gran diferencia entre Castro y Joseph Stalin, o Castro y Adolph Hitler, o Castro y Saddam Hussein... Estos tres eran anti beisbolistas. Pero Castro no.
Fidel ha sido un amante del béisbol, y hasta ha comentado que por cada pelotero de la isla que deserta, ese no es problema ya que hay diez esperando sustituirlo.
Ahora, permitir a Cuba jugar en la Copa Clásica de Béisbol, no se trata de que la política de gobierno de los Estados Unidos cambia rotundamente, porque recordemos que en el año 1999 la Selección de Cuba jugó contra el equipo de las Grandes Ligas los Orioles de Baltimore, y algo más relevante es que el presidente de Cuba, Fidel, estaba sentado junto al Comisionado de las Grandes Ligas, Bud Selig, además del dueño de los Orioles, Meter Angelo.
Eso ocurrió y ¿adivinen que?, nuestro Gobierno no se alteró ni cuestionó todo esto.
Las Ligas Mayores de Béisbol han manifestado que apelarán la decisión del Departamento del Tesoro para que permitan jugar a Cuba. La decisión es anti-Castro, pero también ha afectado al béisbol.
“No nos gusta la política de Castro”, dice el gobierno americano. “No nos gusta su barba y tampoco su actitud ante los americanos”... Tienen razón, pero –-oooppps--, así como ellos hablan de Castro, entonces también deben de hacerlo contra Venezuela, quien presenta una política de mayor peligro para los americanos que la de Cuba.
Por eso, este asunto de Cuba en el Clásico no debe de tratarse de política, sino de béisbol.
Para esta Navidad quiero que Cuba sea permitida a participar en el torneo Clásico de Béisbol. Vamos, no es tan difícil, sólo de un paso más para buscar la paz en el mundo.
Si Cuba participa en la Copa Clásica, entonces el resultado será fenomenal para el béisbol mundial. Y si es bueno para el béisbol, entonces será bueno para América. Caso cerrado. Felices Pascuas.