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Título en blanco y negro


Fue una final en blanco y negro. Blanco para el Diriangén que logró otro título, una vez más con Denis Espinoza brillando en la definición de penales; blanco para el Real Estelí que supo aguantar, sacó un empate con un hombre menos en casi todo el juego y mostró una buena cara del fútbol; negro por la mala actuación del árbitro Donald Campos, quien se convirtió en la figura determinante de la final del Torneo de Apertura.
Ayer, los Caciques sumaron otro título a su largo historial de conquistas en el fútbol nacional, al vencer en ronda de penales 4x3 al Real Estelí, luego de 210 minutos sin anotaciones en dos juegos de la final y tiempo extra.
El juego que prometía muchas emociones fue decapitado de un tajo por el árbitro central, Donald Campos, al expulsar al delantero David Martínez por una jugada que, al parecer, consideró como agresión ante Remy Vanegas, pero que en realidad fue un simple manotazo en la cabeza del volante diriambino, quien hizo una buena actuación que se tragó Campos.
Los primeros ocho minutos fueron lo mejor de esta final, pero se echaron a perder por un arbitraje que lució mal, no sólo en beneficio del Diriangén, sino que perdonó incluso a jugadores del Estelí.
Y los penales…
En los lanzamientos desde el punto penal cualquier cosa podía pasar. Estelí inició con el argentino Néstor Holweger, quien tiró el balón por encima de la portería, pero Milton Bustos no aprovechó para poner adelante al Diriangén y pegó el disparo en el travesaño.
Elmer Mejía puso el 1x0, mientras Miguel Sánchez empataba por los Caciques. Marvin Molina se preparó para cobrar el tiro, y Denis Espinoza esperaba con paciencia… tres pasos y el disparo por el centro de la portería que aguantó bien “El Pulpo”, rechazando con la mano izquierda. Se escribía la historia. Emilio Palacios anotó el 2x1. Jaime Crisanti y Víctor Sánchez anotaron por el “Real”, pero Carlos Alonso y Franklin López cobraron con éxito y no dieron lugar a más alargue del sufrimiento de miles de aficionados que llegaron al Cacique Diriangén.
Mal arbitraje
La expulsión del “Muñeco”, apenas al minuto 9, desequilibró al Real Estelí, que no tuvo más remedio que defenderse, pero dejando siempre al peligroso Rúdel Calero en la punta del ataque, a veces acompañado por Víctor Sánchez.
Los problemas arbitrales iniciaron con la expulsión, pero se vieron en otros momentos. Remy Vanegas fue perdonado, pues por las constantes faltas bien pudo ser amonestado con tarjeta amarilla. Campos, en el segundo tiempo, detuvo el juego debido a que Víctor Sánchez y Carlos Alonso estaban “tirados” en el suelo, pero lo hizo cuando Elmer Mejía tenía la posibilidad de tirar al marco y no minutos antes, cuando el balón estaba por la línea lateral y no había peligro.
En la ronda de penaltis Carlos Alonso celebró su anotación y no le gustó al argentino Víctor Sánchez, quien salió desde media cancha a encarar a Alonso, en una mala actitud. Al final se involucraron otros jugadores y fueron expulsados Alonso y Holweger, dejando lanzar su penal a Sánchez.