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El boxeo tiene un “Hércules”


Moscú / EFE -El púgil ruso Nikolái Valúyev, que se proclamó el sábado campeón de los pesos pesados de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al destronar al estadounidense John Ruiz, es un Hércules de 2,13 metros de altura y 150 kilogramos de peso.
"Aunque siempre tengo que pelear con boxeadores mucho más pequeños, nunca dudé de la victoria", aseguró Valúyev, más conocido en Rusia como el "Hombre Montaña", tras superar en Berlín al púgil de origen puertorriqueño a los puntos: 116-144; 116-113 y 114-114.
Valúyev, de 32 años, ha tenido que superar muchos obstáculos y prejuicios dentro y fuera de los cuadriláteros antes de convertirse en el primer campeón ruso de la historia de los pesos pesados versión AMB, título que ostentaron Mohamed Ali, Joe Louis y Rocky Marciano.
El púgil de San Petersburgo (1973) comenzó a practicar el boxeo hace doce años, procedente del lanzamiento de disco, modalidad atlética en la que nunca llegó a representar a Rusia en la arena internacional.
Su primera pelea tuvo lugar en Alemania, en diciembre de 1993, cuando tenía 20 años, tras lo que disputó varios combates en su ciudad natal y, posteriormente, dio el salto a Estados Unidos, Australia y Japón.
Durante los primeros años nadie se lo tomaba en serio, y tanto especialistas como aficionados lo consideraban una "rareza" de circo, lento y sin margen de mejora.
"Todo lo hace correctamente, pero ha empezado demasiado tarde. Si se mira a la historia, nunca ha habido gigantes que lograran ser campeones en boxeo. Los rivales no sabrán cómo pelear contra él", señalaban.
A decir verdad, todos los púgiles a los que se enfrentaba medían 25 centímetros y pesaban 30 kilos menos, lo que restaba espectacularidad a los combates y ahuyentaba a los promotores.
El cíclope Valúyev, que consiguió su primer gran éxito al proclamarse campeón versión Asociación de Boxeo Panasiática, estuvo a punto de retirarse hace dos años, ante la falta de fe de los promotores en sus cualidades deportivas y su gancho publicitario.
"Me estanqué. Todo cambió cuando firmé un contrato con el promotor alemán, Wilfred Sawerland. Antes, nunca hubiera soñado en pelear por el título", recuerda.
No obstante, la clave de su ascensión a la cima del boxeo mundial la tiene Manuel Gabrielán, su entrenador armenio, con quien mantiene una relación paternal.
Ambos pasan gran parte del año entrenando en las montañas de Armenia, en el Cáucaso Sur, donde el aire es más limpio y seco que en San Petersburgo.
El historial del púgil ruso no deja lugar a dudas --43 victorias, 31 KO--, y su popularidad es cada vez más grande entre los aficionados al boxeo, ahora que el ucraniano Klitschko se ha retirado para convertirse en alcalde de Kiev.
Ahora, el excéntrico promotor estadounidense Don King quiere que pelee en Estados Unidos, y ya figura en el libro Guinness de los Records.
"Sé que soy el primer ruso en ser campeón de los pesos pesados, pero no puedo pararme aquí. Ahora, no debo creérmelo demasiado. Tengo que mejorar mi técnica y así podré alcanzar nuevas cotas", aseguró en conferencia de prensa.
Aunque sí ha mejorado en la precisión de sus golpes y su jab es excelente, Valúyev sigue siendo un boxeador sin una gran variedad de golpes, por lo que suele ganar sus combates por agotamiento del contrario, tras castigarles un asalto tras otro.
Por ello, algunos expertos ponen en duda que Valúyev pueda conservar el título o aspirar a más frente a boxeadores de la talla de Hasim Rahman, Lamon Brewster, Samuel Peter o Chris Byrd.
Valúyev reconoció que le costó tomar el mando del combate frente al veterano Ruiz, 1,88 y 107 kilos, a lo que se sumó el tener al público en contra.
"Estoy acostumbrado a que los aficionados apoyen al pequeño. Les da pena. Pero esto es boxeo y yo no puedo tener compasión del rival", dijo.