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¡Habrá revancha!


Madrid / EFE

El duelo más esperado en Europa entre los dos equipos más en forma del continente, Chelsea y Barcelona, no se hizo esperar y llegará en los octavos de final de la Liga de Campeones, una eliminatoria que dejará fuera a las primeras de cambio a un claro favorito al título.
Sin duda alguna es el plato fuerte de los octavos de final. La magia azulgrana contra la pegada inglesa. Frank Rijkaard contra Mourinho. El reencuentro tras la eliminación la temporada pasada del equipo español a manos de inglés.
Ambos eran claros aspirantes a finalistas, o así lo reconocen casi todos sus rivales. Pero se cruzó el Liverpool de Rafael Benítez para mandar al segundo puesto de su grupo a los londinenses y tenían que enfrentarse a un campeón de grupo.
El Barcelona, que arrolla a todo cuanto se cruza en su camino, esperaba rival. Le daba igual cuál, pero por la mente de todos pasaba evitar, de momento, al temido Chelsea. El sorteo no se hizo esperar. La primera bola, la del Chelsea.
La segunda, la del Barcelona. El duelo más importante en Europa estaba servido.
Los dos estilos más opuestos frente a frente. La calidad, técnica y magia de la mano de Samuel Eto’o y Ronaldinho frente a la pegada, rigor defensivo y orden de los pupilos de Mourinho, ex técnico barcelonista.
Pero éste no iba a ser el único duelo entre ingleses y españoles. El Arsenal, a cuyo entrenador colocan en el Real Madrid desde hace tres temporadas, contra el conjunto blanco de López Caro.
Los ingleses siempre son un equipo querido por los españoles. Juegan y dejan jugar, muy diferentes al estilo italiano que tanto daño hace a los madridistas.
Y para no salir del Reino Unido, el Villarreal se cruzará con el Glasgow Rangers. La oportunidad de su historia para los españoles. Tras alcanzar por primera vez los octavos de final, ahora tocan los escoceses.
Del resto de eliminatorias destaca una sobre todas: Bayern de Munich-Milán. Alemanes e italianos vivirán dos partidos clásicos en Europa, con ganador difuso. Los italianos jugarán el segundo encuentro en casa, han dado la Liga por perdida y se centrarán en la Liga de Campeones, pero los alemanes, en año de su Mundial, andan como motos y será difícil sorprenderles.
El actual campeón, el Liverpool, no debería tener dificultades para eliminar al Benfica, que pese a todo cuenta con el factor moral de haber eliminado al Manchester United en la primera fase, aunque no destaca en ninguna de sus líneas.
Otro duelo germano-italiano será el que enfrente al Werder Bremen y al Juventus, con claro color transalpino, que en este tipo de enfrentamientos, con Fabio Capello en el banquillo, multiplica por diez su peligrosidad.
El Olympique de Lyon, uno de los equipos más fuertes de la competición, tampoco debería tener problemas en dejar en la cuneta al PSV Eindhoven, al igual que el Inter de Milán al Ajax de Amsterdam, que todavía no da miedo con un equipo muy joven y en proceso de reconstrucción.
Los partidos de ida se jugarán los días 21 y 22 de febrero, y los de vuelta, el 7 y el 8 de marzo.