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Destaca el ritmo latino


La gala del sorteo del Mundial de Alemania 2006 de fútbol, que tuvo lugar ayer en Leipzig, contó con unos ingredientes muy germanos, pero la alegría y el ritmo fueron latinos, con el cantante colombiano Juanes, que interpretó su gran éxito “La camisa negra”.
La ceremonia, presentada por la bella modelo Heidi Klum y el locutor de televisión Reinhold Beckmann, y que contó con 4.000 invitados, se inició con la entrega del trofeo, por el último ganador de un Mundial, Brasil, en manos de su mandatario, Ricardo Teixeira, al máximo responsable de la FIFA, Sepp Blatter.
Entre los presentes en la sala del Centro de Conferencias de Leipzig se encontraban el presidente de la república federal alemana, Horst Koehler, y la primera ministra Angela Merkel.
El trofeo, que había sido entregado por Ricardo Teixeira, desapareció de pronto, y Hans Klok, “el mago más rápido del mundo”, según los organizadores alemanes, lo hizo aparecer, mediante un número de ilusionismo.
A lo largo de la ceremonia, a través de un balón que viajaba en el tiempo, tras ser pateado por varios invitados desde el escenario, se hizo un recorrido por la historia de los Mundiales.
Pocos minutos antes de comenzar el sorteo propiamente dicho, intervino el colombiano Juanes, ganador de doce Grammys latinos, que llevaba pegada la bandera de su país en la manga izquierda, mientras uno de sus músicos vestía la camiseta de la selección cafetera.
Mientras cantaba su éxito “La camisa negra”, los presentadores Heidi Klum y Reinhold Beckmann bailaban y Juanes se acercó a ellos para acompañarlos.
Una vez que Juanes le dio sabor a la gala, los presentadores alemanes pasaron el testigo a Markus Siegler, director de comunicación de la FIFA, quien tomó el relevo y dirigió el sorteo propiamente dicho.
Las “manos inocentes” que diseñaron la composición de los ocho grupos fueron los ex futbolistas Roger Milla (Camerún), Christian Karembeu (Francia), Johan Cruyff (Holanda), Coby Jones (Estados Unidos), Pelé (Brasil), Mashashi Nakayama (Japón), Lothar Matthaeus (Alemania) y Lucas Radebe (Sudáfrica).
Al final falló en algo la organización alemana, que no pudo cumplir los horarios prometidos y la gala terminó con unos quince minutos de retraso de acuerdo al horario previsto.