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Marlins vuelven a quedarse sin estrellas


La historia se repite por tercera vez en la organización de los Marlins de Florida con la decisión de sus directivos de rebajar el costo de la nómina de los jugadores y traspasar a varias de sus figuras.
Ayer fue el día elegido por los Marlins para cerrar varios traspasos, el de los boricuas Carlos Delgado y Mike Lowell junto con el abridor Josh Beckett.
Delgado fue enviado a los Mets de Nueva York para quedarse en el viejo circuito, mientras que el tercera base Lowell y el abridor Beckett fueron traspasados a los Medias Rojas de Boston.
También fue incluido en el traspaso de Lowell y Beckett el relevista dominicano Guillermo Mota, que los acompañó para formar parte del equipo del nuevo circuito.
Los Medias Rojas tuvieron que dar a cambio a jóvenes valores de las ligas menores, cuatro peloteros de origen latinoamericano que esperan desarrollarse de cara al primer equipo.
Aunque ambos equipos habían mantenido conversaciones durante toda la semana para establecer todos los aspectos del traspaso, el mismo no quedó cerrado hasta la pasada noche cuando se incluyó también a Mota y todos los peloteros superaron los respectivos exámenes físicos y médicos.
Los Marlins, que volvieron a justificar su decisión de desprenderse de las estrellas por cuestiones de tipo de presupuesto, aceptaron la llegada del lanzador Harvey García, el campo corto Haley Ramírez y los también serpentineros Aníbal Sánchez y Jesús Delgado.
Mientras los Marlins quieren reducir el costo de su plantilla, los Medias Rojas siguen con la misma política del año pasado de mejorarla con los mejores peloteros, sin importar el salario millonario que puedan cobrar.
También es la segunda vez en los últimos tres años que los Medias Rojas aprovechan la tradicional fiesta familiar del “Thanksgiving” o día de “Acción de Gracia” para conseguir el traspaso de un abridor estelar.
El equipo de Boston, en 2003, consiguió al derecho estelar Curt Schilling, de los Cascabeles de Arizona, para ser uno de los jugadores clave que los ayudó a llegar a la Serie Mundial y ganarla a la temporada siguiente.
Beckett, de 25 años, todavía no ha alcanzado su mejor momento como profesional, pero nadie duda que si supera los problemas persistentes de ampollas en los dedos de la mano de lanzar y el hombro derecho al final tendrá ante sí un gran futuro.
El lanzador estelar puede solicitar la mediación salarial y la próxima temporada recibir entre cuatro y cinco millones de dólares de contrato, para que al concluir la de 2007 quede como agente libre.
Lowell, de 31 años, esta temporada se hizo con el premio de Guante de Oro, pero su producción ofensiva bajó de forma considerable y los directivos de los Marlins no justifican el pago de los nueve millones de dólares que tendrían que darle en los dos próximos años.