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Rosendo gana, pero crea dudas


Xavier Araquistain

Peleando prácticamente con una sola mano desde la mitad del combate, Rosendo Alvarez se impuso por clara decisión unánime al azteca Julio Grimaldo en la pelea estelar del programa que montó Boxing Stars Promotions en el casino Las Vegas, en la llamada Zona Rosa de la capital.
Ante un lleno completo en el improvisado local, Rosendo se presentó notablemente pasado de peso, y aunque al final aseguraba que “me vi lento por no estar peleando en mi peso (?) y estuve en un 60 por ciento, porque me subí de peso luego del pesaje”, la verdad es que, para los aficionados, Rosendo subió fácil en 130 libras, detalle que dificultó su accionar, y de remate él mismo en el quinto round durante un amarre cerca de las cuerdas, gritó que se había lastimado la mano, lo que lo dejó trabajando a base de izquierdas y sólo su experiencia, habilidad y valentía lo hicieron sacar una pelea prácticamente con una sola mano.
No se puede tapar el sol con un dedo y Rosendo, que marcó 115 libras, según me confirmó el supervisor del pesaje (yo no vi su subida a la báscula), fácilmente gana tonelaje de un día para otro, y el sábado lució muy grueso visto por la espalda y la calzoneta no le pudieron ocultar las “llantitas”, como me aseguraba un aficionado. “Mire, si el mexicano y Rosendo dieron 115 libras en el pesaje, vea cómo Rosendo luce mucho más grueso y empacado que el mexicano, y eso que el mexicano a esta hora debe andar fácil en 120 libras y Rosendo mínimo en 130”.
Quizás muy pocos aficionados se percataron del problema de la mano derecha de Rosendo y por eso le gritaban exigiéndole que noqueara al azteca. ¡Vamos gordo, noquealo! ¡Arriba “Ropero” Alvarez!, ¡Vamos mi superpluma, noquealo si le llevás 20 libras de ventaja!, le decían algunos aficionados, quizás molestos porque no conseguía noquear al valiente Grimaldo. Rosendo ganó de calle, pero el sentir de la gente a la salida era que en esas condiciones ni se le ocurra enfrentar al Travieso Arce.
En lo particular y aunque no era una pelea por título, Rosendo debió hacer un ensayo de bajar y marcar 112 ó 113 libras, para despejar las inquietudes de los aficionados. Sé que a sus 35 años ya es difícil eliminar peso y por eso debería estar consciente de que si pretende conseguir la corona de las 112 libras, debe mantenerse entrenando y con una dieta balanceada que no le permita subirse tanto. Ahora esa excusa de que no subió al 100 por ciento, ya aburre. La gente quiere verlo en un 100 por ciento cada vez que suba al ring, pues no debe olvidar que es un profesional.
La lesión de la mano derecha no sabemos cuán grave será y ahora le toca prepararse para la posible pelea contra El Travieso Arce, quien, por el contrario de Alvarez, las veces que sube al ring lo hace en inmejorables condiciones y si dejó la categoría de las 108 fue para mantenerse en las 112 y no tener problemas en los pesajes. Bien por el mexicano Grimaldo, que exigió a Rosendo a sacar todos sus recursos del baúl de la experiencia para vencerlo, pero dejando dudas entre los aficionados.