Deportes

Todo comenzó mal

* La renuncia de dos países a ser sede y la de dos presidentes del Cojuca, un boicot y la intervención de Odepa marcaron los Juegos

El Diario de Hoy, El Salvador
La octava edición de los Juegos ha estado cargada de incertidumbre, conflictos entre dirigentes, renuncias y dificultades presupuestarias.
Y es que no sólo las dificultades en el Comité Organizador de los Juegos Centroamericanos (Cojuca) han sido parte del problema que ha rodeado lo que debería ser la máxima fiesta deportiva de este año, sino que también la Organización Deportiva Centroamericana (Ordeca) ha puesto de su parte.
Luego de concluir los polémicos Juegos 2001, en los que con cuestionables fallos arbitrales se adjudicó el primer lugar a Guatemala, Nicaragua fue nombrada como la siguiente sede.
Sin embargo, los problemas para los nicaragüenses comenzaron desde que montaron el comité. Al dar a conocer que había sido asignado un presupuesto de 32 millones de dólares y que Julio Rocha estaba al frente del proyecto --con $5,000 mensuales de sueldo--, surgió el tema de las auditorías. El final de la historia de los nicas llegó con la renuncia a la sede.
Lo anterior dio paso a que el país suplente, Costa Rica, retomara el compromiso, no obstante, los ticos rechazaron su privilegio.
Curiosamente, antes de que los costarricenses declinaran, El Salvador presentó su candidatura un 30 de mayo de 2003, ante el Comité Ejecutivo de Ordeca, y dos semanas después, el 11 junio, Guatemala hizo lo mismo.
Para sorpresa de los nacionales, Ordeca se inclinó hacia los chapines, lo que culminó en un boicot salvadoreño.
Entre dimes y diretes, Ordeca, encabezada por el panameño Melitón Sánchez, no dio su brazo a torcer y se mantuvo firme en que los chapines debían organizar la octava edición.
Para salir del impasse, el Comité Olímpico Internacional nombró a Mario Vásquez Raña, el presidente de la Organización Deportiva Panamericana (Odepa), para que pusiera orden.
Así, en mayo de este año El Salvador aceptó participar en los Juegos, y como concesión diez deportes se realizarán en el país.
Más adelante, surgió la amenaza del resto de países de que presentarían delegaciones con pocos atletas, lo que agregó otro ingrediente al problema, la posibilidad de que se suspendan algunos deportes.