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El Real Madriz, el lado oscuro de la galaxia

* Los "otros galácticos", son un equipo nicaragüense con 72.000 euros de presupuesto, que viste de blanco y juega en un estadio de nombre Santiago * El Real Madrid disputa sus partidos como local en un campo de béisbol

— Juancho Sánchez —

Diario La Razón de Espańa;


Somoto, Nicaragua.- Se llama Real Madriz, con zeta; viste de;
blanco, juega en un estadio de nombre Santiago y su entrenador,;
hasta hace unos meses, era don Vicente. Punto final. Hasta ahí;
llegan todas las coincidencias que unen a este equipo de la;
primera división del fútbol nicaragüense (que este periodista ha;
podido conocer como voluntario de la asociación Solidaridad;
Internacional), con la constelación de estrellas que mercadea por;
el rentable continente asiático.;


Todo lo que viene a continuación no es más que una enumeración;
de desigualdades y un relato conmovedor que ensalza valores como;
la fe, la ilusión y el amor desinteresado por un deporte de;
idioma universal. Una historia que convierte en dios al hombre;
humilde, y que reduce al héroe a la categoría de aprendiz de;
hombre.;


Una lección desde el lado oscuro de la "galaxia" para ese ser;
cuasi mitológico que se siente intocable con su sueldo de nueve;
millones de euros anuales y que se quita de encima a las fans con;
gesto de hastío. Unos meses, siquiera unas semanas en Somoto,;
municipio donde juega el Real Madriz, enseńarían más a los;
jugadores madridistas que todo lo que puedan comprar con sus;
millones.;


El Real Madriz, con zeta, que lleva varios ańos luchando por;
conquistar el título de la Liga más modesta de Centro América,;
tiene un presupuesto anual aproximado de 72.000 euros, doce;
millones de pesetas, que no servirían ni para el mantenimiento;
del césped del Bernabéu. El estadio donde juega ni siquiera es;
de fútbol, sino de béisbol, el hasta ahora deporte nacional.;


Cuando llegan los domingo de partido, los directivos se afanan;
por allanar el montículo desde donde el "pitcher" lanza la bola;;
el resto de los días, el Madriz, con zeta, se entrena con un;
obstáculo de arena pegado al área. Imaginan a Ronaldo sorteando;
una farola al borde del área; pues eso. Del estado del resto del;
terreno, mejor ni hacer comentario; utilicen su imaginación y;
cuando piensen en la peor mezcla entre matojos y tierra que se;
les ocurra, habrán acertado.;


El Real Madriz, vaya por delante, no se llama así por emulación;
del campeón de la Liga espańola. Es más, la mitad de sus;
jugadores y aficionados son simpatizantes barcelonistas. El;
título de Real lo asumió por una simple cuestión de prestigio,;
y el nombre de Madriz le viene de la comunidad autónoma;
-departamento lo llaman aquí- cuya capital es el pequeńo;
municipio de Somoto, que no pasa de los 35.000 habitantes y que;
está situado en una de las zonas más pobre de Nicaragua.;


Tan humilde es, que para poder pagar los sueldos de los jugadores;
-en ningún caso de más de 350 euros mensuales, y eso las;
"estrellas"-, se organizan rifas, se venden llaveros, camisetas;
y todo tipo de complementos, y se cobra una ínfima cantidad de;
200 pesetas por la entrada, que nunca suele superar los 1.000;
espectadores.;


Aunque lo que realmente le hace subsistir es el apoyo;
desinteresado de aficionados como Orlando Aguilera, comisionado;
de la Policía Nacional de Nicaragua, que el ańo pasado pagó los;
gastos de desplazamiento del equipo a una ciudad lejana,;
Bluefields, evitando así el descenso directo a segunda división.;


De hecho, se ha creado un club de los 100, que son un centenar;
de personalidades que aportan cada uno 100 córdobas -moneda;
local-, unos 6 euros.;


Los jugadores -héroes del Real Madriz- entrenan cuatro días por;
semana, desde las dos hasta las cuatro de la tarde. Los que;
pueden, por las mańanas. También pasan media hora por las mańanas;
trabajando en lo físico.;


Los sábados se concentran para estudiar la estrategia que han de;
seguir en el partido del día siguiente, aunque lo hacen a ciegas,;
porque ni vídeos hay de los rivales para analizar sus virtudes;
y defectos. Pero lo más "llamativo" es que, cuando acaba una;
sesión de entrenamiento, los futbolistas estiran, se relajan y;
se van a una parte de la grada habilitada ex profeso para;
cambiarse las botas por zapatillas y la camiseta sudada por otra;
limpia. Si, lo han entendido bien, el estadio Santiago de Somoto;
no tiene ni vestuarios ni duchas.;


Cuando se juega fuera, como no hay dinero para concentrarse en;
la localidad de residencia del adversario, los chicos del Real;
Madriz se levantan temprano, a las cinco o seis de la mańana,;
agarran su autobús (que, por cierto, ha sido donado por una;
ciudad hermanada de Estados Unidos) y se lanzan a la carretera.;


Los 30 aficionados que les acompańan en el bus, de unas 50;
plazas, son los que pagan la gasolina. A eso de las doce de la;
mańana llegan a su destino, se van directos al campo, almuerzan;
algo, calientan y salen a jugar. Al final, recogen sus cosas y;
vuelven al autobús. No hay dinero para pagar una estancia en;
ningún sitio.;


El "Chele", Miguel Angel y el hondureńo Jaime Crisanti, uno de;
los tres extranjeros que tiene el equipo, son las estrellas del;
Real Madriz. Pero casi ni siquiera ellos pueden vivir de esto.;


La mayoría de hecho, lo deja en cuanto consigue un trabajo,;
cuestión ésta complicada en toda Nicaragua. Los que pueden;
permitírselo estudian para sacar una carrera; a otros el club les;
ha conseguido un empleo matinal que les permite acudir a las;
sesiones de entrenamiento vespertino; la mayoría son,;
simplemente, parados que sacian su sed de ocio mientras tratan;
de solucionar cuestiones de mayor calado. Y es que cuando de;
sobrevivir se trata, no vale otra cosa que sudar donde paguen;
unos córdobas y aparcar los sueńos.;


En Somoto, 11.000 kilómetros mas allá de nuestras fronteras, la;
Liga de las Estrellas causa, como en cualquier lugar del mundo,;
auténtica sensación. Cualquier ciudadano conoce no sólo al;
Barcelona y al Madrid, sino que puede recitar de carrerilla los;
nombres de al menos cinco jugadores de otros equipos como el;
Valencia, el Deportivo, el Atlético o la Real Sociedad.;


Un ejemplo: al portero del Real Madriz, Santiago, le apodan el;
"Dragón", por su parecido con Santa Calibrase, a quien en la;
prestigiosa cadena ESPN apodan de esa manera. Y el "cae" es "el;
Roberto Carlos, de Somoto". Coincidencias "galácticas" que el;
domingo les sirvieron para golear 4-0 al San Marcos. Hasta un;
jugador y un entrenador italianos han llegado ya al fútbol;
nicaragüense, lo que ha causado auténtica conmoción.;


Precisamente esa admiración por lo europeo, potenciada a ene por;
la televisión por cable, es la que está alimentando el instinto;
futbolístico de los nicaragüenses. Así que es probable que, en;
pocos ańos, este país, que por desgracia tiene ahora muchas cosas;
mas importantes en las que pensar más allá del fútbol, alcance;
un nivel parecido a sus vecinos de Honduras o Costa Rica.;


Y mientras, los héroes del Madriz, con zeta, seguirán entrenando;
duro, duchándose en casa, evitando los montículos de arena del;
campo y buscando un buen empleo y una buena casa para casarse y;
criar a la prole.;


Y si, en el camino, cae algún título, bienvenido será. Y si no;
hay suerte y el fútbol vuelve a estancarse, servirá al menos,;
como dice Armando Herrera, presidente del Madriz, con zeta, "para;
hacer que se abracen o lloren juntos enemigos antes;
irreconciliables: la izquierda del Frente Sandinista y la derecha;
del Partido Liberal".;


Sea como fuere, si cualquier institución deportiva o;
gubernamental espańola decide pagar unas camisetas o echar una;
mano como sea al Real Madriz, con zeta, de Nicaragua, puede;
hacerlo llamando al 722 2355 o en el número de cuenta;
260-01-034-007966-2.;


Recuerden, el fútbol integra y une, y pocos países necesitan más;
eso que Nicaragua. Así que si se tiene en cuenta que harían falta;
los impuestos de 150 ańos del Ayuntamiento de Somoto para pagar;
una temporada la ficha de Raúl, quizá echar una mano no sea tan;
difícil.;


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