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Por fin Instituto Público de Rosita tiene edificio


Moises Centeno

LAS MINAS
La población junto a su gobierno municipal de Rosita en el Atlántico Norte de nuestro país, tuvieron una razón para celebrar con júbilo, marchando por su principal calle con pólvoras estruendosas, ayer martes, pues, por fin, tiene su propio edificio el histórico instituto público de secundaria en esta localidad, inaugurado justamente con el primer día del año lectivo 2010.
Rostros de alegría y satisfacción de jóvenes, personas adultas estudiantes y docentes, se observaron durante la marcha y en la actividad solemne, por ver el sueño realizado: el instituto cuenta con sus propias instalaciones.

Detalles del edificio
El edificio es una planta de cuatro pabellones de concreto con cielo raso, dos a cada lado, con 15 aulas, sin incluir el área de servicios higiénicos para mujeres y hombres.
Cuenta con agua potable, que llega por medio de un sistema de gravedad a través de un pozo al que se le succiona el líquido para almacenarse en un tanque aéreo metálico de 60 mil litros.
La obra costó casi 9 millones de córdobas, siendo financiada por la Alcaldía de Rosita, y el Fondo de Inversión Social de Emergencia, FISE.
Estudiantes, maestras y maestros, agradecieron al alcalde Arturo Ibarra Rodríguez, por la inversión en la obra, la que no pensó dos veces, cuando se le propuso una contrapartida de casi el 50%.
Los pobladores recordaron que el edil de Rosita hasta desistió de la aprobada compra de una camioneta nueva, que se le asignaría para su gestión, usando mejor el recurso para completar el monto de la contrapartida que le tocó a la comuna.

Fortalecer la educación
El alcalde Ibarra dijo que fortalecer la educación con este tipo de obras se contribuye significativamente en la transformación y el desarrollo sostenible de una sociedad más justa.
A su juicio, la construcción del instituto de secundaria en Rosita, es una obra que simboliza la justicia social, señalando que los gobiernos que le precedieron no quisieron reconocer ese derecho.
Demanda de 40 años
Así, pues, se hace realidad uno de los proyectos más emblemáticos que este municipio, de unos 30 mil habitantes, demandó con carácter de prioridad desde hace cuatro décadas.
Durante ese período, el instituto de secundaria, fundado por el párroco de nombre Wilfredo, el que bautizó el proyecto como “Monseñor Mateo”, anduvo del timbo al tambo, es decir, de un lado a otro, porque no tenían ni siquiera el terreno.
Últimamente la referencia del Instituto Público de Rosita, era una bodega deteriorada, que parece gallinero, y usada en los años 80, para guardar granos de alimentos.
En esas condiciones se han preparado cientos de habitantes, especialmente personas trabajadoras del lugar. Con ese propósito surgió el instituto en los años 70, para que la gente obrera y campesina también tuviera acceso a ese nivel de formación.
El Ministerio de Educación de Rosita, decidió ponerle al instituto el nombre de “Fernando Espinoza Loza” (q.e.p.d.), en reconocimiento a uno de sus insignes fundadores y maestro de generaciones.