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Organizan comité de las microcuencas caraceñas


Alberto Cano

SANTA TERESA, CARAZO
La formación de un comité para la microcuenca Santa Teresa-La Conquista es el primer paso dado por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza, Catie, en la subcuenca del río Grande de Carazo, a fin de incidir en la organización de los habitantes de ambos municipios y el trabajo de preservación de los recursos naturales, en especial el agua, que es uno de los más valiosos que comenzó a ser protegido en toda la zona.
En el comité que tutela la ley nacional de agua publicada en septiembre de este año en La Gaceta, diario oficial, participan organizaciones de productores locales tanto de Santa Teresa como de La Conquista, ONG como Adeca, Mopafma, fundación San Lucas, Red de Defensa de los Consumidores y la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, Tierra y Vida, entre otras.
Por las instituciones forman parte de este comité los representantes de la Alcaldía de Santa Teresa y La Conquista, el INTA, Marena y el Ministerio de Educación.
El comité ejecutivo lo preside el alcalde de La Conquista, Tomás Umaña, siendo el representante de la Alcaldía de Santa Teresa el vicecoordinador, y la secretaría quedó en poder de la Fundación San Lucas; además, la UNAG, con su representante, ocupa el puesto de vocal.
Impulso a proyectos
El ingeniero Isidro Salinas, del Catie, organismo que recibe financiamiento de la cooperación austriaca, dijo que desde inicios de año han venido trabajando en los aspectos organizativos, pero también en el impulso de proyectos, uno de ellos el bombeo de agua directo a las casas de los campesinos desde un pozo, lo que facilita el consumo y asegura un mayor control sobre las enfermedades.
La producción agrícola también ha sido apoyada por medio de la entrega de motores impulsores de agua, y con este método, el cultivo de hortalizas ha dado excelentes resultados en la zona.
El Catie, en Santa Teresa y La Conquista, ha entregado también tanques de almacenamiento y, conjuntamente con el Ministerio de Educación, se logró diseñar un manual de educación ambiental que enfoca el uso correcto del agua y pequeños proyectos de barreras de protección para evitar las inundaciones en los centros escolares.
Con estos proyectos, el Catie ha invertido en los dos municipios un poco más de cien mil dólares, pero ahora que la comunidad comenzó a organizarse y ya se cuenta con el comité de la microcuenca, la tarea es gestionar más proyectos para el próximo año, para que la población siga mejorando los niveles de vida y, por ende, siga viviendo el río Grande, por esa misma armonía, entre pobladores y los recursos naturales.