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Canasta básica por las “nubes” en la RAAN

* Pobladores aseguran que acceso a necesidades se acentúa en región autónoma * Productos incrementaron en más del ciento por ciento su costo, y no hay instancia que frene tal situación

Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN
La población multiétnica que no fue afectada directamente por el huracán “Félix” en la Región Autónoma del Atlántico Norte, se encuentra igual o en peores condiciones que las casi 200 mil personas que resultaron damnificadas por el meteoro el pasado cuatro de septiembre, por el hecho que los productos alimenticios están inalcanzables debido a los desmedidos incrementos.
Los precios de todos los productos de consumo subieron en todo el país, pero en esta región autónoma su incremento ha sido de más del ciento por ciento, después que cuatro de sus siete municipios fueran devastados por “Félix”, y hasta ahora no aparece una instancia que frene tal alteración.

Comer frijoles es un lujo
Cuesta creer que una libra de frijoles producidos en la zona se compre entre quince y veinte córdobas, cuando hace poco se cotizaba en cinco y siete córdobas. La libra de arroz subió de cinco a nueve córdobas.
Igual pasa con la harina, cuyo precio fue incrementado de cuatro a siete córdobas. El azúcar ya no se compra en cinco córdobas, sino en ocho. La leche para la niñez es otro producto que mes a mes aumenta, ahora mismo una bolsa de 400 gramos vale 45 córdobas, y recién se compraba en 30 córdobas.
El aceite para freír, cuyo litro valía 18 córdobas hace dos meses, ahora tiene un precio de entre 25 y 27 córdobas. Hasta el plátano es más caro, pues la unidad pasó de uno a tres córdobas.
La yuca subió de uno a dos y tres córdobas la libra. Los productos perecederos como la carne y lácteos también subieron de precios.

Indígenas en penurias y empleados también
Anastasio Thompson Judith, un líder indígena, afirma que a las comunidades se les hace más difícil el acceso a la canasta básica, ya que no tienen oportunidad de empleo ni créditos bancarios para trabajar por cuenta propia, y tal como lo hicieron sus ancestros, ellos también sobreviven de la pesca y la agricultura, pero hoy están pasando penurias porque el huracán “Félix” los dejó de brazos cruzados.
Las personas que están empleadas en instituciones gubernamentales y empresa privada, también sufren porque ahora compran menos productos con el mismo salario, que se encuentra congelado.
En la zona están proliferando los robos en sus distintas modalidades, la prostitución y el tráfico interno de drogas, causados precisamente por no tener acceso a los productos alimenticios y por el abandono de todos los gobiernos de turno, coinciden informes de Organismos No Gubernamentales e investigaciones estudiantiles.