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Madereros piden indemnización

* Solicitan a la Asamblea Nacional eliminar la franja de 15 kilómetros, porque sienten que sus propiedades están confiscadas y bajo vigilancia militar

Leoncio Vanegas

OCOTAL, NUEVA SEGOVIA

Los madereros gestionan nuevamente la explotación de los pinares, que desde el tres de mayo, con el Decreto de Emergencia Económica, dictado por el entonces presidente Enrique Bolaños Geyer, y luego ratificado por la Ley 585, aprobada por la Asamblea Nacional el siete de junio del mismo año, se encuentran en veda, junto a la caoba, cedro, pochote, mangle y ceibo.
Luis Ulises Moncada Alfaro, diputado suplente por Estelí, dijo que apoya el planteamiento de los dueños de bosques --unos 20 mil en la región--, los que se encuentran endeudados con la banca.
“Ellos no van a dejar perder sus propiedades por cuatro o cinco centavos que deben, para que dentro de diez años (cuando finaliza la veda) las financieras sigan siendo los millonarios con los bosques”, señaló.
Los poderes Ejecutivo y Legislativo plantean cuatro opciones para disminuir el impacto económico en el sector maderero: un refinanciamiento a diez años de la deuda que los madereros tienen con los bancos; que les compren las tierras donde tienen el recurso; que les den la oportunidad de aprovechar la madera para pagar sus créditos; que el Estado les pague por cuidar los bosques.
José Andrés Castillo, Presidente de la Comisión Departamental de Forestal, estimó que la deuda que tiene el sector con la banca privada y particulares es de 8 millones de dólares.
Señalan que las propiedades --50 mil hectáreas-- que están dentro de la franja fronteriza de 15 kilómetros de ancho, las consideran casi confiscadas y hasta deben pedir permiso al Ejército de Nicaragua para penetrar. Demandan que así como el gobierno provee subsidios e inversiones a otros sectores, como el cafetalero y transporte, también al sector madera se le dé preferencia.
Castillo dijo que nadie más ha cuidado los bosques que sus propietarios, quienes han invertido recursos para protegerlos de los incendios en cada verano. “Lo he conservado sin ayuda de nadie”, acotó.
Sugirieron que les dejen aprovechar el bosque con los métodos de conservación que han aplicado, a fin de volver a generar empleos, que los nicaragüenses necesitan para no continuar emigrando hacia otros países.
Afirmaron que están de acuerdo con la veda, pero no en la forma discriminatoria a como quedó en la ley. “Queremos que se quite eso de los 15 kilómetros y nos dejen trabajar el bosque”, reiteró.
Por otro lado, Castillo fustigó a las instituciones del gobierno encargadas del área, donde según él, tienen a un círculo de empresarios a quienes favorecen con permisos y guías forestales. “Hay como cuatro empresas que en un año y varios meses que lleva la veda no han dejado de trabajar. Les dicen a los dueños de bosques: ‘Te autorizamos para que saqués el área afectada con gorgojo, pero se la vendés a fulano de tal’, nos están condicionando”, denunció.