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Agüizotes y Torovenado se tomaron las calles


Decenas de masayas desempolvaron sus pelucas y máscaras para dar rienda suelta a su imaginación y satirizar sus calamidades y a los políticos nicaragüenses en el Torovenado del Pueblo, realizado el pasado domingo.
Este pasado fin de semana Masaya fue, una vez más, el mayor escenario del país, con dos multitudinarios y pintorescos desfiles. El viernes se realizó la procesión de los agüizotes, que, como es la costumbre, se efectuó el último viernes de octubre. Mientras que la tarde del domingo un mar humano invadió las principales calles de Masaya acompañando al Torovenado del Pueblo, iniciado en 1961.
Ambos eventos comenzaron en la Plaza Magdalena, en el populoso barrio indígena de Monimbó, donde se aglutinó una multitud de participantes, vestidos con máscaras grotescas y trajes largos y oscuros, relacionados con los mitos y leyendas de la cultura nacional.

Música a medianoche
La procesión inició poco antes de las siete de la noche, al son de los alegres e infaltables chicheros, los que desfilaron por las calles hasta después de la medianoche.
Para algunos folcloristas, la historia de los agüizotes se remonta a los tiempos de la Colonia, por ello los personajes son míticos, de horror, de leyendas, pero también de la realidad, porque el rostro de miedo de los agüizotes simboliza el terror que los españoles provocaban en nuestros ancestros.

Máscaras Halloween
Como en los últimos años, se pudo observar la participación de personas de otras regiones del país, que llevaban máscaras ajenas a nuestro folclor, “hallowinizando” algo muy particular de nuestra cultura.
Dos días después, el último domingo de octubre, se realizó el Gran Torovenado del Pueblo, que involucró también a una enorme cantidad de participantes y espectadores, una especie de teatro callejero dedicado a la burla, sátira y picardía. Un verdadero derroche de ingenio y creatividad.

Ridiculizando a políticos
Los participantes ridiculizaron de manera amena, con disfraces y máscaras de cartón, diferentes oficios y actividades cotidianas, y, como siempre, a su blanco preferido: los políticos.
El Torovenado es una muestra de rebeldía contra los españoles de la época para ridiculizar a ciertos elementos de la sociedad. Es la unión de dos animales: el toro y el venado. El toro significa fuerza y el venado agilidad y destreza. Es una comparsa popular satírica, una danza festiva, un verdadero mito de la región de Masaya.
Esta fiesta popular es una de las expresiones folclóricas vivas que forman parte de las fiestas en honor al doctor San Jerónimo, y que muchos “machos” aprovechan para disfrazarse de mujer.
El tradicional Torovenado es una muestra del buen humor de todos los masayas, quienes sin pena alguna se disfrazan de manera ingeniosa, sin importarles no tener los recursos para comprar un buen disfraz.
Según el director de la Casa de Cultura “Alejandro Vega Matus”, Roberto Marenco, “la gente aprovecha para decir lo que quiere, siente y piensa de una forma divertida, con mucho humor, por lo que (esta festividad) goza de gran popularidad en toda Nicaragua”.