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204 personas más aprenden a leer y a escribir con “Yo sí puedo”

* “Somos mujeres y hombres iluminados por la oportunidad de romper las gruesas cadenas del analfabetismo”, expresan primeros alfabetizados en Rosita y Bonanza

Moises Centeno

LAS MINAS, RAAN

“Nunca es tarde, y las justas oportunidades se aprovechan en su máxima gloria”, nos dijo doña Liboria Suazo Duarte, una humilde campesina de cabello blanco, cuyo rostro refleja un vasto bregar de esmero y sacrificio en la lucha por la vida.
Sus 76 años de edad no fueron ningún impedimento para aprender a leer y a escribir, digno ejemplo que lograra con 203 personas más en los municipios mineros Rosita y Bonanza, ubicados en la Región Autónoma del Atlántico Norte.
Atrás quedaron las firmas por medio de las huellas con tinta, el desprecio social y hasta la autoexclusión por iletrados, gracias al programa de alfabetización internacional “Yo sí puedo”, proyecto dedicado al líder cubano Fidel Castro y al insigne inspirador latinoamericano José Martí.
Feliz y orgullosa, doña Liboria Robelo recibió un hermoso regalo de manos de la delegada departamental del Ministerio de Educación (Mined) en Las Minas, Santos Pilar Siles Moreno, por ser una de las alfabetizadas destacadas.
Luego le entregaron el diploma de alfabetizada, al igual que a 45 personas más, entre ellas, 25 mujeres y 21 varones, durante una vistosa primera promoción de alfabetización en el municipio de Rosita, donde a un lado se encontraban sus facilitadores, estudiantes de cuarto y quinto año de secundaria, y las autoridades educativas, regionales y organizadores de la nueva cruzada de alfabetización en Nicaragua.

Alfabetización continúa
La delegada del Mined en Rosita, Victoria García Boudier, aseguró que en los próximos días saldrán alfabetizadas 184 personas más.
En el municipio de Bonanza también se llevó a cabo la primera promoción de alfabetización con el método “Yo sí puedo”, y su celebración fue todo un acontecimiento en la localidad, donde otras 158 personas pudieron romper las cadenas del analfabetismo.
Las personas alfabetizadas en Rosita y Bonanza son trabajadoras, madres solteras, madres de héroes y mártires, abuelas y abuelos, así como soldados del Ejército y adolescentes.

Acabaron con oscurantismo
En escritos realizados con sus puños y letras, los alfabetizados expresan sentirse felices porque por fin tuvieron la oportunidad de acabar con el oscurantismo.
Isabel Padilla, del equipo de coordinación de alfabetización en Las Minas, afirmó que además de Rosita y Bonanza, también se alfabetiza en Siuna y Mulukukú.
Aseguró que uno de los objetivos inmediatos es que las personas alfabetizadas en la primera etapa ingresen al sistema de la educación de adultos y alcancen todos los niveles.