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Reactivan cultivo de algodón en Occidente


Después de varios años de validación del cultivo de algodón en parcelas demostrativas de León y Chinandega, distintas organizaciones agropecuarias consideran viable la explotación de este rubro productivo aplicando técnicas agropecuarias de rotación de cultivos, sistemas de control biológico y la utilización de equipos tecnológicos de cero y mínima labranza que eviten la erosión eólica e hídrica de los suelos.
El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria, INTA, a través del Centro Experimental de Occidente, CEO, el Centro de Investigación y Reproducción de Controladores Biológicos, Circb, y la Facultad de Agroecología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-León, establecieron monitoreos de campo en 81 manzanas demostrativas de la variedad Melba en Posoltega, Quezalguaque, El Sauce, Telica, Malpaisillo y León, en donde los rendimientos de producción superan los 40 quintales por manzana.
Optimismo
Estos resultados ocasionaron optimismo en los productores, quienes recientemente conformaron la Comisión Técnica del Proyecto de Reactivación del Cultivo del Algodón en la Economía del Occidente del país, y solicitaron al Ministerio Agropecuario y Forestal, Mag-For, la creación del Banco de Fomento Agropecuario que facilite el financiamiento revolvente para el establecimiento de 50 mil manzanas de algodón, en un periodo de cinco años.
“Para el próximo ciclo productivo, más de 800 productores aglutinados en distintas organizaciones campesinas de Occidente pretenden cultivar cinco mil manzanas de algodón de la variedad Melba, aplicando técnicas agroecológicas amigables con el medio ambiente y libres de productos químicos”, expresó Róger Gurdián, Secretario General de la UNAN-León, institución que promueve desde hace dos años la inserción del sistema de manejo integrado de plagas en los cultivos.
Según Gurdián, la universidad ha mejorado la producción de los agentes controladores biológicos, especies de insectos depredadores que se encuentran de forma natural en nuestro agro ecosistema. Estos insectos se alimentan de una amplia variedad de insectos, plagas que perjudican las plantas y ocasionan pérdidas en la producción.
Los productores han decidido trabajar armoniosamente con la naturaleza experimentando cultivos de algodón alternos con ajonjolí, maíz, sorgo y maní.
“La zona franca Coenin demanda 20 mil pacas de algodón para fabricar hilo. El mercado venezolano también ha mostrado interés en adquirir materia prima para la fabricación de textiles; tenemos que buscar nuevos mercados interesados en adquirir nuestro producto y promover el desarrollo del país a través de la expansión del cultivo del algodón”, señaló Gurdián.