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Cortas de Carazo


Periodista no cree en paz y reconciliación
Trinidad Vásquez / (Colaboración)
El periodista y analista político William Grisby, invitado del mes en el análisis de coyuntura en el Instituto Histórico de la UCA, comentó que no cree en el programa de paz y reconciliación que coordina Obando y Bravo. “Llevar a la jerarquía católica a que participe en los actos de gobierno y en la política del gobierno no tiene nombre, y es un grave error. Recuerden que Obando y Bravo en 1980 reprimió a sacerdotes que apoyaban a la revolución, como Uriel Molina, Arias Caldera y otros, y ahora este señor aparece como emblema de la paz. En mi opinión es un grave error del gobierno”, dijo Grisby.
Grisby afirmó que el Frente Sandinista como partido militante no existe y lo que tiene es una poderosa maquinaria electoral que lo llevó al poder. Además, opina que necesita reorganizarse, porque ahora somos minoría política (38%) y minoría social (20%).
“El problema del Frente es que está copado por gente que desea estar bien y aspira a cuotas de poder: ser diputado, concejal o ministro. Se olvidaron de la mística de servicio al pueblo, a excepción de Madriz-Somoto, donde Manuel Maldonado hace un buen trabajo político y tiene contacto con el pueblo. En León también hay debate político”, comentó en un auditorio con más de 100 personas.
El analista y crítico dijo que ve un gobierno solitario que no busca alianza con otros sectores. “La clase media está fuera del gobierno y así no se puede avanzar”.
Expresó que el gobierno no tiene un programa para cambios estructurales. “No tenemos un pueblo organizado para el cambio político y económico. La tendencia del gobierno que miro es para mejorar las condiciones de los pobres, con los servicios de educación, salud, hambre cero y soluciones a la crisis de energía, entre otros”.
120 menores en ocho centros de Carazo
En Carazo hay 120 menores, algunos huérfanos, en ocho centros especiales de protección a la niñez, entre ellos tres que están en el camino a Campos Azules, los cuales fueron construidos por matrimonios de norteamericanos, en fincas cafetaleras que compraron hace más de cinco años. La delegada de MiFamilia en Carazo, Lila Zapata Rivera, tiene dificultades para supervisar de forma permanente los ochos centros, empezando por el hecho de que no cuenta con un vehículo propio. Además, el edificio donde se atiende al público carece de privacidad. “Hasta lo estamos reparando para no mojarnos cuando llueve”, comentó Zapata, un poco huraña con los periodistas.
Crece demanda de pensiones alimenticias
A pesar de que la Ley 143 condena hasta con cárcel a los padres irresponsables en la delegación de MiFamilia, en Jinotepe se tramitan 62 demandas por pensiones alimenticias. “La meta es acercarse a unas 200 demandas de pensiones para que los padres firmen un arreglo para el pago mensual de ayuda a sus niños”, dijo Zapata.