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Masaya se vistió de carnaval


Miles de masayas disfrutaron la tarde del domingo del Quinto Carnaval Masaya 2007: “Máscaras, mitos y leyendas: sabor de nuestras tradiciones”, el que ratificó, una vez más, por qué “la Ciudad de las Flores” es el pueblo más bullanguero y alegre del país.
Las carrozas, comparsas, coches y bandas musicales llenaron de colorido las principales calles de esta ciudad, que fue inundada por miles de masayas y turistas de todo el país. El desfile, realizado en conmemoración del 168 aniversario de haber sido elevada a la categoría de ciudad, se destacó por la creatividad de diseñadores y artesanos, así como por la representación de nuestras tradiciones populares.
El 2 de septiembre de 1839, la Leal y Siempre Fiel Villa de San Fernando de Masaya fue elevada a ciudad.

La infaltable marimba
Al ritmo de las infaltables marimbas y el son de chicheros, más de tres mil jóvenes desfilaron representando las tradiciones populares en el carnaval. Según el presidente del comité organizador del evento, licenciado Roberto Marenco, participaron 58 comparsas de Masaya, Jinotepe, Juigalpa, Granada, Managua, Nindirí, Catarina y Niquinohomo.
Desfilaron también la Reina del Carnaval Masaya 2007, Kenia Membreño, India Bonita de Masaya y las carrozas de las reinas de los carnavales de Managua, Juigalpa, Granada y Jinotepe, así como representaciones del Toro Venado y los Agüizotes.
El evento, que duró casi cuarto horas, inició en el populoso barrio Monimbó y culminó en el atrio de la Iglesia de San Jerónimo, el santo patrono de los come yucas, con una fiesta popular amenizada por la agrupación Son Nica.
Masaya despertó el domingo con una alegre diana que recorrió las principales calles, y como parte de las festividades por el 168 aniversario también se realizó este fin de semana una feria artesanal y gastronómica.

Atol más grande de Nicaragua
A las seis de la tarde, más de tres mil personas se deleitaron con un riquísimo atol dulce. Según los organizadores, se utilizaron 420 litros de leche, 114 mil gramos de maicena, 80 libras de azúcar y se utilizaron doscientos galones de gas licuado para su preparación.
El atol, promovido por la Alcaldía de Masaya, se repartió en el atrio de la iglesia Magdalena, de Monimbó, y fue elaborado por Gregorio Díaz, quien contó con la ayuda de 25 personas. El costo de la tradicional bebida, que fue de casi veinte mil córdobas, estuvo a cargo de patrocinadores de la empresa privada.