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Instalan miniacueducto en Troilo

* Fruto de solidaridad ibérica ayuda local

Con la instalación de un moderno miniacueducto en tres comunidades rurales al suroeste de Sutiaba en León, más de 600 personas que desde hace nueve años consumían agua de pozos artesanales, mejorarán sustancialmente sus condiciones higiénico sanitarias, al tener acceso al agua potable.
Después de la catástrofe ocurrida en el cerro Casitas, en Quezalguaque, durante el paso del huracán Mitch en 1998, decenas de familias conformaron los asentamientos Nueva Vida, Nuevo Amanecer y Gracias a Dios, en la comunidad de Troilo, en Sutiaba, quienes recientemente fueron beneficiadas con el proyecto de instalación del miniacueducto y redes de abastecimiento domiciliar.
Solidaridad ejemplar
La inversión de 72 mil euros contó con la colaboración de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León); de la Universidad Autónoma de Madrid, España; de la Asociación Puente para la Vida y Desarrollo; de la Alcaldía de León y de la Caja Madrid, a través del organismo español “No te quedes al margen”.
Octavio Guevara, Decano de la Facultad de Ciencias en la UNAN-León, señaló que las familias asentadas en estas tres comunidades presentan una elevada prevalencia de enfermedades diarreicas, por las malas prácticas higiénicas y la deficiente calidad del agua de consumo que extraen de los pozos artesanales, refirió.
“Los beneficiarios ubicados en zonas altas de Troilo, en Sutiaba, estaban desesperados porque desde hace mucho tiempo los pozos domiciliares han experimentado sequía. Los habitantes de Nueva Vida, Nuevo Amanecer y Gracias a Dios aducen que los pozos artesianos construidos por el Ingenio San Antonio para el riego de las plantaciones de caña de azúcar durante todo el año, provocan sequía en los pequeños pozos domiciliares”, aseveró Guevara.
Manto acuífero contaminado
De acuerdo con Guevara, la fuerte cantidad de agroquímicos aplicada en los últimos años a las plantaciones extensivas del algodón, caña de azúcar y maní en el Occidente del país, están provocando problemas en el manto acuífero. Los químicos se infiltran en las aguas subterráneas que posteriormente se extraen a través de los pozos artesanales para el consumo humano.
También mencionó que las autoridades de salud han detectado innumerables casos de enfermedades renales en la población rural de la cabecera departamental de León por el consumo de agua contaminada con agroquímicos, sin embargo, hace falta un riguroso análisis microbiológico de las aguas de los pozos para conocer con exactitud los riesgos a que se encuentra expuesta la población, y exigir a las autoridades de salud medidas preventivas”, apuntó.