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Mar de gente dio último adiós a párroco de Rivas


Lesber Quintero

Tal y como se esperaba, un mar de gente de diferentes puntos de país llegó a las tres iglesias católicas más importantes de la ciudad de Rivas, para dar el adiós al padre Leonel Navas López, quien durante 15 años fungió como párroco de esta ciudad y se ganó la confianza y simpatía de centenares de rivenses que acudían a sus misas, bautizos y casamientos, y, por
supuesto, a la histórica tradición católica de las carretas peregrinas.
Y fue precisamente con esta tradición que fue sepultado el padre Navas López, ya que en una carreta halada por una yunta de bueyes se trasladó su féretro, y en otra iban las ofrendas florales, entre las que destacaba la enviada por el ex presidente Arnoldo Alemán y su esposa María Fernanda Flores, y la enviada por la Corte Suprema de Justicia, que entregó la magistrada Alba Luz Ramos.
Como se recordará, el religioso falleció a las 5:15 de la mañana del domingo en un centro asistencial de Managua, y según misioneras de Cristo que trabajaban con él, su deceso fue causado por una enfermedad que lo aquejaba desde hace un año. Su sepelio salió de la iglesia San Francisco, donde fue velado y luego fue traslado a la parroquia San Pedro, donde se ofició misa de cuerpo presente, en la cual participaron monseñor Bernardo Hombach y monseñor Oscar René Sándigo, entre otros.
Después de la misa el vehículo fúnebre --una carreta-- se dirigió hacia al Santuario de Popoyuapa, donde ya al caer la tarde fue sepultado el reconocido sacerdote, quien era de Granada y había llegado a Rivas después de estar 20 años en el municipio de Teustepe, departamento de Boaco.
Los restos del padre Leonel fueron depositados en una bóveda que se construyó bajo la vistosa carreta de concreto que se construyó en la entrada al santuario de Popoyuapa. Esto en honor a las carretas peregrinas, y donde el religioso pidió descansar para siempre.