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Múltiples problemas de comunidades mískitas

* Visita gubernamental a zona donde campea el hambre, faltan medicinas, hay alto índice de analfabetismo, y quién sabe cuántos ni siquiera están registrados como ciudadanos * Maestras locales piden que escuálido salario les llegue puntualmente

Francisco Mendoza

Raití
Representantes de los territorios mískitos Indian Tasbaika Kum, ubicados sobre la ribera del río Coco, desde Wiwilí hasta Raití, y de los territorios Mayangnas Sauni Bu, asentados en la ribera del río Bocay y Ayapal, pidieron al Presidente de la República repuesta inmediata a los múltiples problemas que atraviesan desde hace años.
Tenencia de la tierra
Los representantes de las comunidades indígenas aseguraron que entre los problemas más sentidos está la pobreza que agobia a todas las comunidades, pero también la tenencia de la tierra, debido a que se sienten amenazados en sus territorios por “toma-tierras” del Pacífico que los acosan para despojarlos de sus propiedades; también denunciaron los despales indiscriminados que han provocado que el río Coco pierda su caudal.
Urgen hospital
Otro problema planteado por los dirigentes mískitos es la falta de un hospital con su laboratorio, con sus médicos y enfermeras, transporte de emergencia y casa materna, para atender a más de cien mil indígenas, ya que trasladar a una persona grave desde Raití a Wiwilí cuesta 500 córdobas, y el costo se incrementa al trasladarlo al Hospital de Jinotega, además del tiempo, que son dos días para llegar.
Sector educación
Las maestras de estas comunidades, principalmente las de educación preescolar, demandaron mejor salario, pero además, que el pago se entregue puntual debido a que lo poco que ganan les llega hasta con tres meses de atraso; actualmente no han recibido el pago de febrero y ya estamos en mayo.
Entre otros planteamientos de los mískitos y mayagnas, está la seguridad ciudadana, debido a que no cuentan con un puesto policial, sólo en ocasiones el Ejército brinda cobertura.
Las exposiciones las hicieron las líderes mískitas y mayagnas Juana Cornejo y Santos Pérez Chávez, y el líder mískito Marcos Serapio Muñoz, quienes señalaron que el principal enemigo es el hambre.
Compromiso
Por su parte, el presidente Ortega, acompañado por el Ministro del Mag-For, Ariel Bucardo, los viceministros del Mag-For y Marena y diputados indígenas del Parlacen y la Asamblea Nacional, tras escuchar las problemáticas, criticó a los cuestionadores del “Programa Hambre Cero” y los invitó a unirse a este esfuerzo.
Ante unos 2 mil mískitos Ortega se comprometió a buscar los médicos y la panga que sirva de ambulancia acuática a la población de Raití. En cuanto a la red de protección social, dijo que Rita Fletes, del Instituto de la Mujer, y el ministro de Educación, Miguel De Castilla, tendrán que viajar a Wiwilí a buscar cómo resolver los problemas de las mujeres y la niñez, “porque para eso les paga el pueblo”, enfatizó.
Promesa sobre salario
Uno de los problemas que Ortega se comprometió a resolver es el salario de las maestras, el que a partir de julio tendrá que ser mejor y llegar puntual.
Sobre la seguridad de la tierra, el Presidente dijo que ya se está trabajando en la delimitación de territorios indígenas para proceder a la titulación.
Ortega hizo entrega de semillas y mil mochilas escolares. Dijo que los pueblos mískitos de Nicaragua y Honduras deben unirse para evitar los despales indiscriminados y salvar el río Wanki.