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Presentación de El Güegüense con un toque popular

* Obra de María López Vigil tuvo como escenario el atrio de la Basílica de San Sebastián

(Especial Para End)
Diriamba

Habitantes de Diriamba disfrutaron de una completa fiesta popular con motivo del lanzamiento de la segunda edición del libro “Historia del muy bandido, igualado, rebelde, astuto, pícaro y siempre bailador Güegüense”, escrito por María López Vigil e ilustrado por su hermano Nivio López.
“La celebración se realizó en esta localidad como un homenaje al pueblo diriambino, considerado cuna de El Güegüense, por conservar sus tradiciones ancestrales, entre ellas el baile y obra de teatro El Güegüense o Macho Ratón, personaje de la obra de María López”, expresó Eduardo Báez, Director de la Fundación Libros para Niños.
María López Vigil afirma que la historia de El Güegüense es muy compleja y si bien su libro va dirigido especialmente a niños y niñas, no duda de que pueda servir para que adultos conozcan y entiendan tan complejo e inigualable personaje. Para ella, su mayor satisfacción fue haber presentado la obra en medio de tanta gente, a la que le pudo decir que “El Güegüense es una burla al poder, y que por lo tanto todos debemos ser Güegüenses”.
Ante las palabras de la autora todos los presentes se mostraron muy entretenidos y complacidos, incluyendo Dora María Téllez y Julio Francisco Báez, quienes fueron invitados por María López para “echarle piropos” a El Güegüense, igual que lo hicieron el poeta Ernesto Cardenal, Juan Bautista Arríen, Margarita Vannini, del Instituto de Historia de la UCA,y el Embajador de Noruega, Kristen Christensen.
En esta celebración, organizada por la Fundación Libros para Niños, gracias al apoyo de la Real Embajada de Noruega, los bailes y la música también fueron un atractivo de la noche. Se presentó el Bailete de los Promesantes o Baile Tradicional del Güegüense o Macho Ratón, dirigido por José Arcenio López y acompañado por su Mayordoma Lubi Rapaccioli. Asimismo, la gente disfrutó de la presentación del grupo de danza de la Academia de Santa María, de Diriamba, y de las presentaciones musicales de Carlos Mejía Godoy y Mario Montenegro.
La fiesta dio inicio a las 6:15 de la tarde en el atrio de la Basílica de San Sebastián y concluyó a las 9:30 de la noche en el Jardín Vivero Tortuga Verde, donde se repartió riquísimo picadillo, chicha de jengibre y deliciosos buñuelos.