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Preocupa sequía del Malacatoya y uso sin control de plaguicidas

* Comisión confirma la existencia de “bombas vampirescas” de grandes productores que succionan agua del río hasta secarlo * Mag-For capacitará a productores sobre leyes ambientales y rastreará la distribución de plaguicidas ilegales

La sequía del Río Malacatoya y el descontrolado uso de plaguicidas sintéticos en siembras de arroz en esa microrregión motivaron una reunión de la Comisión Interinstitucional del Departamento de Granada (CIG) con productores y comunitarios, para coordinar acciones que regulen y sancionen dichas prácticas.
“Marena a partir de este momento se compromete a aplicar la ley”, dijo a los presentes Ligia Flores, delegada de esta institución en Granada, expresando que éste es el primer acercamiento con la población para dar respuesta al problema de la sequía del río.
Grandes productores y Alcaldía de Teustepe controlan el afluente
Los pobladores demandaron a la CIG la activación de un plan que regule el funcionamiento de las bombas de agua de los grandes productores de arroz en la zona, ya que éstos al succionar el líquido del río desvían su curso y dejan sin agua a los pobladores de Malacatoya.
Los productores denunciaron ante la CIG el cobro indebido del agua por parte de la alcaldía de Teustepe, jurisdicción de Boaco, que con una presa retiene el curso del afluente.
“No tenemos agua para lavar, ni para regar”, dijo una de las representantes de los comunitarios, evidenciando la magnitud de un problema que data de varios años y que está perjudicando a pobladores y a pequeños y medianos productores.
La inspección “in situ” de la comisión en las comarcas de San Ramón y Santa Clara logró confirmar la existencia de bombas de hasta 20 pulgadas de diámetro, que tienen la capacidad de recolectar hasta 3 mil 500 galones de agua por minuto, evidencia suficiente que les permitió determinar las causas de la sequía del afluente en sus partes más bajas.
No obstante, la comisión se mostró cautelosa y recordó que por ser una práctica generalizada en zonas de siembras --y con nuevas leyes que serán aplicadas-- primeramente harán un inventario de las bombas y posteriormente tendrán pláticas con los productores para organizar y dar seguimiento.
La comisión, constituida también por la fiscal departamental, Vanesa Cordero, expresó que con la entrada en vigencia de la Ley 559 --de delitos contra el medio ambiente-- en mayo pasado, están acompañando a las autoridades para enterarse de las afectaciones que existen a los recursos hídricos, con el fin de que el Ministerio Público pueda conformar unidades especiales y auxiliar a la Policía para ejercer la acciones penales en los casos necesarios.
Fuerte control de
plaguicidas prohibidos
Hasta la fecha, el Mag-For registra en la zona el uso sin control de 17 plaguicidas de alta toxicidad, por lo que delegados de esa institución se comprometieron a impartir capacitación para dar a conocer las leyes y decretos que regulan sus usos. Además, también impartirán charlas de prácticas alternativas.
Óscar Salmerón, encargado de vigilancia y control de plaguicidas del Mag-For, reconoce que aún existe un alto uso de estas sustancias que entran al país ilegalmente procedentes de Costa Rica y Guatemala, y que por el bajo costo que representan los productores aún no se suman al uso de productos naturales y biológicos.
Asimismo, delegados de esa institución anunciaron que empezarán a monitorear las casas de distribución de plaguicidas, a la vez que pidieron a los productores hacer “la ronda” de sus terrenos, previa solicitud, antes de hacer “la quema”, para evitar incendios en terrenos vecinos.
La población en general, que se mostró complacida con la visita de las autoridades, demandó, en especial a las autoridades policiales, una mayor presencia en la zona, debido al significativo índice de hurtos y otras faltas.
El segundo jefe de la policía de Granada, comisionado Cárcamo, dijo que se están preparando para ampliar la cobertura policial en Malacatoya y combatir los diferentes delitos, en especial los reiterados hurtos contra los bienes de los productores.