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Rechazan veda fugaz

* Costeños temen inminente extinción del camarón y la langosta por indolencia de autoridades * “Sobrepesca impide reproducción de ambos crustáceos”, opinan viejos “lobos de mar”

Bluefields/ RAAS
Con preocupación y pesimismo recibieron en la ciudad caribeña de Bluefields el anuncio de la veda total de la captura del camarón y la langosta, decretada el 8 de este mes por la ministra de Recursos Naturales y del Ambiente (Marena), Amanda Lorío Arana.
“De nada serviría una veda (del camarón y la langosta) de tres meses, y cuando entran de vuelta (barcos pesqueros), lo hacen con 5 mil, 10 mil y 20 mil nasas (trampas)”, expresó impaciente el vicealcalde de Bluefields, Wendelyn Vargas.
Vargas dijo que cuando él era inspector de pesca en la década de los 80, la tripulación de los barcos pesqueros cometía el error de dejar en alta mar 12 mil o 13 mil nasas en las que perecían grandes cantidades de langosta durante el período de veda.
La resolución # 003-2007 emitida por la titular del Marena determina que la veda del camarón (rojo y blanco) del Atlántico será de dos meses entre el 15 de abril y el 15 de junio. En el caso de la langosta del Caribe, la veda se aplicará por tres meses, del 15 de abril al 15 de julio.

Rechazo
“Aunque los pescadores nos quedemos sin trabajo, preferimos una veda total de las dos especies (camarón y langosta) de por lo menos seis meses”, sugirió el marinero Alfonso Borge, quien valora la veda decretada por el Marena como un paliativo ineficaz.
Por su parte, el vicealcalde de Bluefields demandó acciones conjuntas de todas las autoridades para frenar la destrucción de los manglares del Caribe porque ahí se reproducen los camarones.
Otro que se pronunció a favor de una veda radical de crustáceos es el concejal del puerto de El Bluff, Dumar Quiroz, quien dijo que la destrucción de la fauna marina en el Caribe nicaragüense es un desastre de grandes proporciones.

Exterminio
Un habitante de El Bluff que omitió su nombre por temor a represalias, denunció que algunos pescadores artesanales están echando sus redes y trampas en las lagunas de agua dulce ubicadas cerca de este puerto para capturar los camarones que desovan ahí.
“Eso significa el tiro de gracia para este crustáceo, porque están matando las larvas, y de esta forma no puede haber reproducción del camarón”, se quejó el denunciante, quien sugiere que el Marena, Inpesca y la Procuraduría Ambiental procesen judicialmente a las personas que están exterminando la fauna marina.

Sugerencia
El concejal Dumar Quiroz propone que el Estado y los inversionistas privados promuevan el turismo y otras alternativas económicas para darles un trabajo a los pescadores que se quedarán sin empleo durante la veda del camarón y la langosta.
“Los mismos capitanes de barco y marineros están conscientes de la necesidad de salvar el camarón y la langosta para que las nuevas generaciones puedan beneficiarse de estos recursos de nuestros mares que nuestra generación está exterminando”, apostilló Quiroz.