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Le quitan área costera a propietario granadino


Lesber Quintero

TOLA
El fin de un largo litigio por la tenencia de una vistosa franja costera del municipio de Tola, parece haber llegado a su fin, luego que el actual gobierno reconociera, por medio de la Intendencia de la
Propiedad, que un área de 71 manzanas que están frente a “Playa Amarillo”, le pertenece a un grupo de diez personas y no al granadino Bayardo Argüello Guillén.
Los afectados señalaron que éste en su afán de apoderarse de esta franja costera contó con el apoyo de la ex magistrada Alba Luz Ramos.
La propiedad catalogada como uno de los sitios de mayor potencial turístico del municipio de Tola, fue motivo de disputa por varias partes, entre ellos ex miembros del Ejército y de la Resistencia, y fue anexada a través de una rectificación de medidas a la finca Güiscoyol, que pertenece a Argüello Guillén.
Éste la compró con un área inicial de un mil ciento catorce manzanas, pero con la rectificación llegó a medir un mil ciento ochenta y cinco manzanas.
No obstante, después de cinco años de lucha tanto en los juzgados como en la propiedad, el gobierno reconoció que la propiedad le pertenece a los señores; Fernando Hernández Palacios, Silvio José Cabrera Narváez, Ángel Antonio López Arteaga, Urbano Rafael Espinoza, Luis Adolfo Rodríguez Pérez, César Trinidad Ibarra, José Miguel Flores Cubillo, Ernesto José Cabrera Moya, Modesta Felipa Calderón Pérez y Rosa Cándida Pérez.

Propiedad entregada en los 80
La propiedad limita al norte con la hacienda Santa Marta, al sur con la comarca Gigante, al este con la hacienda Güiscoyol y al oeste con el Océano Pacífico.
El gobierno sandinista entregó el área a las personas antes señaladas a través de un título agrario emitido el 12 de julio de 1988, pero el mismo fue reconocido hasta finales del año pasado, y el nuevo gobierno de Daniel Ortega ratificó el reconocimiento por lo que fue inscrito hasta este año.
Es por ello que los terrenos venían siendo objeto de reclamos por varias partes, ya que además de Argüello Guillén, existían tres títulos agrarios
de esa misma propiedad, pero quien la reclamaba con mayor fuerza era Argüello Guillén, ya que desde 1998 ejecutó varios desalojos y con la
rectificación de medidas tenía la propiedad inscrita bajo la cuenta registral número 27,593, tomo 283, folios 10 y 12, asiento tres del libro del Registro Público de la Propiedad de Rivas.
Sin embargo, ahora la propiedad está bajo número registral 35, 600, tomo 381, folio 039 y 039 de la sección de Derechos Reales del libro de la
Propiedad de Rivas, ya que fue inscrita en febrero de este año, luego que la nueva intendente de la propiedad, Mireya Molina, reconociera que el título agrario entregado a las diez personas era real.
Dicho reconocimiento se dio el de febrero, y fue recibido con mucho júbilo por los diez beneficiados, ya que la misma Molina emitió cartas al registrador público y a la juez civil de Rivas, informando que el
título era real y que por ende la propiedad les pertenecía a estas personas.
Por su parte, la juez civil de Rivas, Marianela Paredes, al parecer acató la señal ya que cinco días después dio lugar al recurso de reposición de sentencia interpuesta por César Trinidad Ibarra, quien actuó en representación de los beneficiados con el título agrario y a la vez mandó a restituirse la inscripción de la propiedad que, hasta entonces, mantenía como suya Argüello Guillén.
Ahora, según Trinidad Ibarra, la propiedad fue desmembrada para donar 30 manzanas a 550 familias que han permanecido en las costas luchando en contra de Argüello Guillén, pero ahora su temor es que “la ex magistrado Alba Luz Ramos sea nombrada de nuevo en la CSJ, ya que ella era la que apoyaba a Argüello Guillén”, comentó.