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Restauran libro de registros de Rama Cay

T En el texto, que data de 1860, están inscritos nacimientos, defunciones y hasta anécdotas T Carlos Pacheco estuvo a cargo de rescatar del deterioro el valioso documento, que es parte de la historia local

CORRESPONSAL COSTA RICA
leonelmen@gmail.com

Rama Cay es un poblado remoto al sur de Bluefields, sin embargo, el registro ancestral de sus habitantes llamó la atención de funcionarios de la embajada británica, quienes durante una visita a esa localidad decidieron buscar recursos para rescatarlo del deterioro por la falta de atención gubernamental.
En 2005 la entonces embajadora Georgina Butler, en un recorrido por el lugar indígena, se encontró con que ese patrimonio cultural e histórico estaba en una lamentable situación de descuido, tan así que sus páginas se desbarataban con el simple roce dactilar.
Los ingleses optaron por apoyar una acción de restauración y protección para poder salvar tan importantes manuscritos que datan desde 1860.
Con la gestión de recursos de la sede diplomática y las habilidades de Carlos Pacheco, se logró detener la destrucción del registro y preservarlo para futuras generaciones.
En él se observan las inscripciones, defunciones de sus habitantes y hasta anécdotas que ellos incluían al momento de inscribirse.

Como un diario
“Es como especie de diario”, comentó el actual embajador Tom Kennedy, mientras se reía de algunas frases plasmadas en las hojas de los libros.
En la labor de encuadernación de las originales copias de los registros y la restauración, además de Pacheco, participaron la Sociedad Genealógica de Utah con sede en Managua y personal del Archivo Nacional de Costa Rica.
“Pacheco es realmente un experto y es increíble ver los resultados de su trabajo; tarda cerca de 20 a 30 minutos en restaurar cada página. Es una verdadera ciencia, él toma las páginas que se estaban deshaciendo cuando se tocaban y las restaura completamente”, expresó Bruce Callow, encargo de asuntos para Nicaragua de parte de la embajada inglesa.
El funcionario dijo que por los lazos históricos entre los británicos y la Costa Atlántica nicaragüense, existe un interés especial por seguir desarrollando proyectos para beneficiar a los pobladores de esa región.
“La meta inmediata era salvar los libros, si esperábamos seis meses u otro año ya no habría mucho que salvar”, adujo Callow.
A los pocos meses de asumir la embajada, Tom Kennedy solicitó permiso a las autoridades de Rama Cay para que los documentos fueran traslados a Costa Rica y recibieran una retocada. Para este diez de marzo se espera que el propio funcionario regrese los originales restaurados y ubique una copia en el museo de Bluefields, el cual también la embajada ayudó a crear.