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El Rama continúa padeciendo sed

* Población está ingiriendo agua de pozos que están contaminados de siempre * Mientras el pueblo sufre sed, empresas comercializadoras de agua “purificada” aumentan ganancias

José María Centeno

El Rama
Han pasado 45 días desde que el pueblo de El Rama no recibe el servicio de agua potable, y lo único que le llega son los recibos que no fallan por ningún motivo; los cobros se hacen efectivos y muchas veces alterados. Los grifos en lugar de expulsar agua, desprenden polvo y tierra.
Los ciudadanos desde muy temprano salen a comprar el bidón de agua a personas que tienen pozos en sus patios, mismas que no poseen ninguna certificación médica que les acredite que las perforaciones están libres de contaminación.
Lo que sí está claro es que los pobladores ingieren agua de pozos que con las últimas inundaciones se llenaron y fueron declarados contaminados por el Minsa, tal es el caso de más de cien pozos del barrio Belén, de esta ciudad.

Suplicio para amas de casa
Las damas, al igual que las trabajadoras domésticas, tienen que cargar maletas por varias cuadras y hasta kilómetros para ir a los ríos a lavar la ropa, lugares donde las aguas también están contaminadas, y ponen en riesgo la vida tanto de ellas como de sus hijos e hijas que las acompañan.

Estudiantes a bañarse al río
Pero el momento más crucial ocurre a las seis de la mañana, cuando centenares de niños y niñas que van a sus centros de estudios tienen que ir a los ríos Escondido y Siquia a bañarse para llegar antes de las siete a clases.
Los pobladores no saben a quién recurrir, pues en la delegación de Enacal de Ciudad Rama, Leonel Quezada, delegado de la empresa, dice que el problema es que se quemaron las bombas y que él lo reportó a sus jefes inmediatos en Juigalpa, pero nunca repararon los equipos dañados.
“Vamos de mal en peor”, expresó el señor Melvin Gayle, quien todos los días a las cinco de la mañana sale a comprar el agua para el aseo personal de su hijo, que tiene que entrar a las siete de la mañana a clases. Expresiones como éstas son comunes entre la población de más de 30 mil habitantes de este municipio que no está recibiendo el vital líquido.