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Mary Evitt abastece de medicinas a El Castillo

* Norteamericana humanista favorece a los necesitados de salud en Río San Juan

SAN CARLOS/RÍO SAN JUAN
Una brigada odontológica que en cuatro días atendió a unos 600 niños de las comunidades y entregó medicinas y equipo médico, es la primera ayuda de tres que cada año trae la norteamericana Mary Evitt, de la Fundación San Juan Río Relief.
Los médicos norteamericanos que de forma voluntaria y asumiendo sus gastos se trasladaron hasta la lejana comunidad de Buena Vista, en el municipio de El Castillo, brindaron consultas odontológicas a la niñez proveniente de las comunidades de Gordiano, Brenes, Laguna Blanca, el Bosque, Guineal y Marcelo, entre otras.
Extracción, relleno y limpieza de dientes, así como charlas educativas, realizó la brigada de solidaridad con los pobres.
Chris Cannon, dentista pediátrica; Charlie Mazza, dentista general; Karen Block, Gerente de Oficina Dental; Kathy Heid, profesor de la Escuela de Medicina Dental de la Universidad de Boston, en calidad de asistente, junto a la dentista nicaragüense Jeannette Martínez, todos ellos miembros del Project Streth, de Estados Unidos, llegaron a Nicaragua para prestar sus servicios gratuitos atraídos por la norteamericana humanista Mary Evitt. En la brigada sirvió de asistente la joven Alexis Gregorian, del Cuerpo de Paz.
Prendada por salud de gente pobre
A partir de diciembre de 2003, en que Mary Evitt vino a Nicaragua a pasar vacaciones junto a su familia a El Castillo, su corazón quedó prendado por la salud de la gente pobre. Bastó ver el estante sin medicinas, un estetoscopio colgado del cuello del médico en mal estado y la carencia de agua o recipientes para almacenamiento, entre otras dificultades, para destinar sus recursos y pedir la solidaridad de los norteamericanos de buen corazón, cumpliendo como primera necesidad el abastecimiento de medicinas.
Anualmente, Mary Evitt entrega tres o cuatro donaciones de medicinas, pero también equipos como estetoscopios, tensiómetros y otros de primera necesidad. En esa labor se apoya de Yaro Prasllin, propietario del hotel de montaña Sábalo Lodge, y de su hijo Rafael.
Inicialmente las medicinas eran entregadas al Centro de Salud del Castillo, pero ahora los donativos se han extendido a las unidades de salud de Sábalos, Las Maravillas y Buena Vista.
Evitt calcula que a través de esos años ha entregado en medicinas, equipos, generador eléctrico, tanques de almacenamiento de agua y otros, unos 250 mil dólares, pero en su labor incansable, además de seguir trayendo medicinas, se propone equipar con un sistema solar a la comunidad Las Maravillas, y proveerle de un refrigerador solar.
En compañía de Yaro Prasllin y del doctor Freddy Ruiz, ex director del Silais de Río San Juan, Mary Evitt reconoce en Ruiz al funcionario que ha facilitado que sus donativos lleguen a la gente pobre; “nos ha permitido desburocratizar el ingreso y la entrega, lo que en Managua es un problema”, afirmó Evitt.
Mary Evitt se regocija de ver que, en momentos en que el sistema de salud pública no puede garantizar las medicinas a tanta gente, los estantes de las unidades de salud que ella apadrina estén llenos, y no puede dejar de recordar cuando tenía siete años y soñaba con ser misionera, lo que imposibilitó su compromiso familiar; ahora esa samaritana de la salud expresa que “Dios lo pone a uno en el lugar que corresponde. Los gobiernos no necesitan la medicina, sino la gente pobre.