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Alto a exterminio forestal

* Urgen por instrumentos jurídicos para recuperar flora, fauna y ecosistema ambiental

Moises Centeno

Las Minas
Voluntad multisectorial, visión coherente y políticas de Estado claras sobre el uso de los recursos naturales es lo que se necesita para detener un desastre ambiental, en parte causado por la indiscriminada tala de bosques en Nicaragua.
Así lo señala una recién creada Cámara del Ambiente y Recursos Naturales, a través de un denominado proyecto ambiental de identidad propia, que en forma de propuesta enviaron al presidente Daniel Ortega.
La iniciativa destaca la necesidad que se promueva una concertación ambiental entre el gobierno y los actores naturales y jurídicos que hacen uso del suelo y de los recursos naturales.

Definir administración y política nacional
Con ese mismo propósito exhortan al gobierno a definir un esquema administrativo de recursos naturales, tomando en cuenta las diferentes zonas ecológicas, ecosistemas y la realidad antropológica en que está estructurada la naturaleza en el territorio nacional.
De la misma forma, propugnan para que de manera urgente se impulse una política nacional de manejo del recurso natural, cuya finalidad será detener el abuso, ilegalidad y contaminación general.
De forma urgente, plantea que se debe definir una política nacional de manejo forestal, pero también que se promueva el uso adecuado de todo lo que es recurso natural.
El presidente de la cámara, doctor Rigoberto Jarquín Jarquín, afirma que no es secreto en Nicaragua que el suelo y el recurso natural no se han usado de la mejor manera, y, en consecuencia, se avanza hacia una degradación ambiental y hacia un exterminio de los recursos.

Nada claro sobre mafia forestal
A su juicio, las políticas de Estado de los últimos tres gobiernos han sido incoherentes en cuanto a regulación, control, fomento, protección y conservación de recursos naturales, puesto que los efectos por la irresponsabilidad y abusos en la explotación son evidentes.
Según Jarquín, con el gobierno saliente quedó en duda quiénes eran de la mafia forestal, porque al final todas las evidencias señalaban al mismo gobierno, concretamente a funcionarios del Instituto Nacional Forestal (Inafor).

Frontera agrícola sin control
Cabe señalar que uno de los grandes problemas para el Estado, en cuanto al recurso forestal, es que no tiene control del avance de la frontera agrícola, la que anualmente “se come” 18 millones de metros cúbicos de madera.
De igual forma, los leñadores cortan cuatro millones de metros cúbicos, sólo en la costa del Pacífico.
¿Y qué decir de la tala ilegal con fines de comercialización?, pues burlan todo para llevarse más de 250 mil metros cúbicos con destino a Hondura, Costa Rica, República Dominicana, Estados Unidos y el mercado nacional.
Lo anterior es apenas una de las evidencias en perjuicio del recurso forestal. A criterio de esta Cámara, poco se ha hecho para evitar lo que ahora se considera un incalculable daño.