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Costeños demandan al gobierno “nuevo trato”


Fermín López

Los costeños demandaron al gobierno nacional un nuevo trato que les permita el verdadero ejercicio de sus derechos históricos, ya que gracias a la Ley de Autonomía, creada en 1987, se han venido derivando leyes que poco a poco reconocen las diferentes demandas que plantean los pueblos indígenas y comunidades étnicas de la Costa Caribe.
En Puerto Cabezas o Bilwi, estudiantes de distintos colegios desfilaron hasta el estadio de béisbol para celebrar el 19 aniversario de la aprobación de la Ley 28, o Estatuto de Autonomía de las dos regiones autónomas de la Costa Atlántica.
Al acto de celebración asistieron también autoridades regionales del Consejo y Gobierno Autónomo, los que se dirigieron de forma escueta a la población concentrada en el lugar.
Mientras se llevaba a cabo la celebración, padres de familia que acompañaban a sus hijos en el acto expresaron sus opiniones sobre el proceso de Autonomía en estas casi dos décadas. Iván Álvarez, abogado, consideró que los avances han sido lentos, pero importantes, ya que se comienzan a trasladar algunas facultades administrativas a la región, como recursos naturales y salud.

Debe gestionarse y recaudarse recursos
Es necesario señalar que Autonomía no es reunirse cada mes en la sala de sesiones, como pasaba en los primeros doce años. Creo --dijo-- que lo más necesario es la gestión y recaudación de recursos. Se debe crear un plan de arbitrios regional y recaudar los propios fondos, algo parecido a lo que pasa con las alcaldías, puntualizó.
Earl Bowie, pastor de la Iglesia Verbo, consideró que existen buenas intenciones y proyecciones, pero a pesar de que han pasado 19 años seguimos esperando. Se ha logrado muy poco, porque falta enfocar el desarrollo en la comunidad entera de la Costa, y lo que ha estorbado el desarrollo ha sido la lucha interna entre diferentes miembros del Consejo Regional.
Las autoridades regionales deben hacer planes enfocados en los principales problemas de la población, y tomando como número uno la carretera hacia los demás municipios y Managua, demostrar estabilidad y seriedad para animar a empresarios a invertir en estas regiones, para que salgamos de la pobreza.
Si las autoridades regionales no asumen su responsabilidad, corremos el riesgo de vivir con ese sueño de nunca ver las cosas convertidas en realidad, concluyó.

Descentralizar instituciones
El ex alcalde Guillermo Espinosa reconoció que en estos últimos años ha habido avances, pero habrían sido mejores si hubieran estado acompañados de alianzas entre la región y el gobierno central. Falta descentralizar las diferentes instituciones del Estado, especialmente salud y educación.
A juicio del historiador mískito Avelino Cox, muchos esperan que el avance sea rápido, pero en este proceso los avances son lentos pero seguros. Desde la instalación de las autoridades regionales se han aprobado leyes que tienen como origen la misma Ley de Autonomía, como la Ley de Lenguas y la de Demarcación Territorial, entre otras.
Una de las debilidades del proceso es que instituciones del Estado no ven a las autoridades regionales como nuestras autoridades. En el Pacífico hay personas que no quieren la autonomía en la Costa, y quisieran hacerla desaparecer.
Por esto, las autoridades regionales deben pensar en la costeñidad, y por el bien de las regiones autónomas deben pensar primero en la Costa, segundo en la Costa y tercero en la Costa, y dejar a un lado los intereses y pleitos políticos partidarios que en vez de unirnos más bien nos dividen y estancan el proceso.
Johnny Hodgson, fundador del proceso autonómico, considera que uno de los tantos logros de la Ley de Autonomía ha sido el de la democracia étnica, que garantiza la participación de todas las etnias existentes en la Región en la máxima instancia de poder en la región, como es el Consejo Regional Autónomo.

Estado, principal opositor al proceso
Hogdson señaló que el principal opositor al proceso de autonomía ha sido el propio Estado de Nicaragua, que ha actuado con marginación y discriminación hacia los costeños, lo que se ve relejado en el Informe de Desarrollo Humano recientemente presentado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Estadísticas muestran que de 19 municipios existentes en la Costa Caribe, 12 se encuentran en extrema pobreza, por lo que el nivel de desarrollo humano en la Costa es de 0.455. De 5,358 escuelas que hay en toda Nicaragua, sólo 361 están en la Costa, lo que lanza a los hijos de los costeños a un analfabetismo sin salida.
De 19,317 kilómetros de carretera pavimentada que existen a nivel nacional, 99.3% están en el Pacífico, y menos del uno por ciento en la RAAS. La RAAN no figura en esta lista.
“Es por eso que necesitamos un nuevo trato, para que las cosas que están planteadas en la Ley de Autonomía, la Ley de Lenguas, la Ley General de Salud, de Educación, Pesca y otras, comiencen a aplicarse, y que no sea sólo reconocimiento”, indicó Hogdson.

Creación de la Ley
A pesar de que la Ley de Autonomía fue creada en octubre de 1987, apenas entró en vigencia hasta en enero de 1990, cuando se eligió a las primeras personas que formaron parte de los Consejos Regionales de la Costa.
En la Costa Caribe existen dos regiones autónomas, y cada una elige a 45 miembros a través de elecciones regionales donde participan los diferentes partidos políticos, nacionales y regionales. También forman parte por ley los tres diputados regionales electos para la Asamblea Nacional, con los que suman 48 en total los miembros que conforman el Parlamento regional.
De los 48 miembros del Consejo Regional, la mayoría, el 50 por ciento más uno, elige a la Junta Directiva y a un coordinador de Gobierno que pasa a ser como el Ejecutivo, el cual sólo está bajo el mando del Consejo Regional.
En la actualidad, este pleno sesiona una vez cada dos meses, es decir, que el resto del tiempo los miembros del Parlamento regional pasan en sus casas, a excepción de algunos miembros de la Junta Directiva que se ocupan de trabajos específicos administrativos y políticos. Cada consejal regional devenga un salario aproximado a los mil dólares mensuales, y los miembros de la Junta Directiva ganan un salario cercano a dos mil dólares.
La falta de presupuesto para poder operativizar el trabajo de las distintas comisiones del Consejo Regional, es una de las principales limitaciones, ya que el presupuesto mensual de esa institución se aproxima a 1.3 millones de córdobas, lo que resulta insuficiente.
Para la licenciada Alba Rivera, ex gobernadora y actual miembro del Consejo Regional, una de las limitaciones que ha tenido el proceso de autonomía, que se refleja en el trabajo que puedan realizar las instituciones autonómicas, es la dependencia económica del Estado o gobierno central, ya que si no les parece algún tipo de decisión que se tome en el seno del Parlamento regional o en la coordinación de Gobierno, pues sólo retrasan los fondos o los reducen bajo cualquier argumento, pero que al final el trasfondo es meramente político.