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Hambruna asoma en Madriz

* Precipitación cayó a menos de la mitad respecto al 2005 * Campesinos están vendiendo ganado antes de que adelgace * Emigran a El Salvador y Costa Rica en busca de empleos

Leoncio Vanegas

Las desmedradas plantaciones secas de maíz crujen bajo ardientes rayos solares y apenas crecieron un poco con las lluvias de junio y julio. Los campesinos lograron recolectar un 65% en aquellos sitios donde la tierra es buena y conservó algo de humedad. Pero los estragos de la sequía en el período de postrera son más severos para el frijol y sorgo.
Un informe preliminar de la delegación departamental del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Forestal (Magfor), entregado el 13 de octubre, cuantifica las pérdidas en el frijol por el orden del 67% y en el sorgo del 91%. En el maíz (cultivo de primera) la merma fue del 35%.
Según el Ministerio, de las 13 mil 225 manzanas de frijol que se proyectaban en el ciclo, sólo se establecieron 4 mil 635, pero 3 mil 105 fueron arrasadas por el temporal seco, y lo poco que ha quedado está en riesgo si no se reanudan las lluvias.
Las precipitaciones pluviales fueron de 54.65 milímetros en agosto, y de 50.70 en septiembre, lo que equivale a la mitad de los registros del año pasado, que mostraron 103.65 y 129.80 en los mismos meses, señala el informe, basado en los reportes del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).
“Esto ocasionó que más del 60% de las tierras aptas para la siembra de frijol y sorgo no se pudieran establecer”, indica el escrito.
Con las últimas lluvias de octubre, campesinos de los sitios altos y montañosos --como Las Sabanas, Palacagüina, San Lucas y Telpaneca-- volvieron a sortear la siembra de frijoles, pero la incertidumbre alimentaria impera en todas partes.
Realidad más dramática en las comarcas
En las comarcas de San Antonio y Arado Quemado, del municipio de Yalagüina, por doquier se observan parcelas con tierra desnuda. Allí quedaron muertas las semillas de frijol y sorgo esperando las lluvias que se ausentaron desde inicios de agosto, pasando seco todo septiembre.
“Unas nacieron, pero se secaron por la falta de agua”, comentó Santos Ernesto Casco, mientras recorre el terreno de dos manzanas donde sembró el sorgo hace pocos días, esperanzado en que las lluvias retornaran.
Los pastizales tampoco lograron rebrotar, por lo que la inminente hambruna que azotará la zona en los próximos meses y verano de 2007, abarcará a la ganadería intensiva.
“Cuando el invierno es bueno, hay pastos, agua en abundancia, pero cuando todo es seco, no hallamos para dónde darle a las vacas. Entonces, uno decide venderlas, antes que se enflaquezcan o mueran”, planteó Casco.
La solución inmediata es emigrar
Igual criterio expuso José de Jesús Alfaro López, quien aguaba cuatro reses en un pozo artesiano (de perforación), el único que también abastece a los 100 habitantes de la comarca El Arado Quemado.
“No hay solución para mantener a mis vacas. Las venderé para comprar comida, pues aquí no hay fuentes de trabajo. De todos modos se morirán de hambre y sed”, lamentó.
Ante la incertidumbre alimentaria, Casco considera como soluciones “emigrar a El Salvador o a Costa Rica, para buscar un empleo. Vienen los cortes de café, a hacer el día”, dice, para mitigar la crisis.
Ediles urgen decreto de emergencia
Los nueve alcaldes madricenses han variado su agenda de gestión para sus municipios, y ahora elaboran un planteamiento formal al gobierno central para que decrete el estado de emergencia.
Arlon Salgado, Alcalde de Yalagüina y Presidente de la Asociación de Municipios de Madriz (Amma), dijo que expusieron la crisis a la Agencia de Desarrollo y Recursos Asistenciales (ADRA) y al Programa Mundial para Alimentación (PMA), “y nos dicen que están dispuestos a apoyar en alimentos para el campesinado más afectado por la sequía, pero esperan a que se aprueben los procedimiento a través de Sinapred (Sistema Nacional de Prevención de Desastres)”.
Dijo que, como autoridad, en su municipio no permitirá que se muera de hambre un niño, y que ante una situación dramática, si es posible no realizará obras de infraestructura para volcar el presupuesto de la Alcaldía a mitigar la inminente hambruna.