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Cortes provocan estragos en hospital

* Hospital de Granada manda a lavar la ropa a Masaya y Jinotepe * 27 cirugías suspendidas por falta de condiciones para esterilizar instrumentos * Pobladores se organizan en cuadrillas de contención para responder a Fenosa

Tres horas de abastecimiento de agua al día en el Hospital Amistad Japón-Nicaragua en esta ciudad y los constantes cortes de energía que están diezmando el comercio y la economía turística hicieron que la semana pasada los pobladores salieran a las calles a protestar contra el mal servicio que reciben de Enacal y Unión Fenosa.
27 cirugías suspendidas
Anielka Corea, vocera del Hospital Amistad Japón-Nicaragua, confirmó a EL NUEVO DIARIO que Enacal ha iniciado racionamientos sin precedentes de tres horas, los cuales la semana pasada provocaron que la ropa del hospital y las maletas quirúrgicas se mandaran a lavar a los hospitales de Masaya y Jinotepe.
Por esta misma razón, dijo Corea, “se hicieron 27 suspensiones de cirugías que ya estaban programadas”, pues el centro no contó con las condiciones higiénicas para esterilizar sus instrumentos.
Agua por combustible
Gracias a los bomberos, con quienes el hospital cambió agua por combustible, se logró el suministro de tres pipas de agua al día, como una reserva mínima para el mantenimiento operativo del hospital.
Por su parte, Enacal ha dejado en claro que los racionamientos de energía han provocado también que ellos se vean afectados en la distribución del producto, sin embargo, Corea aseguró que el problema de los cortes de agua al Hospital Amistad Japón-Nicaragua devienen desde antes de la crisis de energía, manifestando que la “respuesta histórica” que Enacal ha dado es que la altura de la zona del hospital perjudica el fluido de agua, por lo que hasta que se construya un pozo en las cercanías, se pondrá fin al problema de la distribución del líquido.
Asimismo, en la protesta, que fuera organizada por la Asociación de Consumidores de Granada (Acugra), se hicieron presentes líderes comunales de barrios periféricos, quienes reclamaron a los abastecedores de agua y energía por la situación en la que, desde hace meses, los tienen sumidos.
Roger Monterrey, Presidente de Acugra, expresó indignado a las afueras de Enacal la irresponsabilidad de la empresa al someter a centenares de pacientes, que a diario visitan el hospital, a permanecer en situaciones infrahumanas, ya que sus 60 inodoros están sin la posibilidad de ser aseados regularmente, y con la amenaza de servir de focos de contaminación.
Barrios en oscuranas
Otros pobladores, haciendo públicas sus denuncias, se manifestaron por los cortes de energía que ha hecho Unión Fenosa del alumbrado público en varios barrios de la ciudad, y por tener preferencias por unos sectores.
“Tengo cinco meses de no pagar luz”, confesó por un alto parlante uno de los denunciantes, que desde el 11 de marzo carece de alumbrado público en su barrio, en donde dijo estar organizado en “cuadrillas de contención para responder de acuerdo con la posición de Unión Fenosa”.
Otra protestante, que dijo que no tener nunca cortes de luz en su casa porque vive cerca de una zona franca, se solidarizó con los manifestantes para cuestionar los “amarres” que ciertos sectores hacen con la empresa de energía para impedir que sus máquinas se queden sin energía, sin embargo, no así los barrios que se mantienen vulnerables con el riesgo de que el crimen se prolifere.